A mediados del siglo pasado no quedaban en el mundo más que 30 de parejas de esta especie autóctona. En de 2011 eran 327. Aún están lejos de las 1400 que, se calcula, podrían vivir en todo el hábitat disponible de la península, pero el repunte del águila imperial ibérica -catalogada por Ludwig Brehm en 1861 como Aquila adalberti -es un hecho. El libro El águila imperial ibérica. el resurgir de una especie amenazada, editado por la Fundación BBVA, relata la resurrección de una de las cinco aves de presa más amenazadas del planeta.