Una gran muestra explora el mundo onírico pintado por Breton, dalí y los suyos.

Influidos por las teorías de Sigmund Freud el padre del psicoanálisis, que utilizó la interpretación de los sueños como un medio para explorar el inconsciente, los surrealistas crearon sus propios universos en los que mezclaron el mundo real con los sueños, las fantasías con las alucinaciones, y sacaron a la superficie lo más profundo de sus pensamientos y sentimientos, teñidos incluso por las drásticas visiones de la Primera Guerra Mundial. André Breton, Salvador Dalí, Paul Delvaux, Yves Tanguy, Joan Miró, René Magritte, Max Ernst, André Masson, Jean Arp o Man Ray son solo algunos de los representados en la exposición El surrealismo y el sueño, que hasta el 12 de enero próximo en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid explora la esencia de este movimiento radical y su relación con el mundo de los sueños y las pesadillas.

Henri Rousseau. Un misterioso carnaval.

La pareja con trajes carnavalescos, aparentemente sola en el bosque invernal, es observada por un personaje escondido detrás de la cabaña y al que apenas se le ve la cara. Detrás, una farola de calle ilumina parte de los árboles pelados. Las dos figuras principales parecen brillar con luz propia, como desde dentro.

Salvador Dalí. El sueño de Gala, a punto de ser interrumpido.

El genio catalán muestra aquí a Gala, su musa y mujer, durmiendo ajena a la explosión de una granada de la que sale un pez de cuya boca, a su vez, surgen dos tigres y una bayoneta que la despertarán. Dalí pintó el cuadro en 1944, cuando residía en los Estados Unidos.

André Masson. Los demonios de la guerra.

Escapando del fascismo, Masson huyó de París a Barcelona. Allí le sorprendió la Guerra Civil y volvió a Francia. Fruto de sus terrores, pintó a este gigante destructor del mundo moderno.

Giorgio de Chirico. Confusión entresueño y realidad.

El sueño dentro de un sueño, una imagen dentro de otra que nos hunde en el subconsciente de De Chirico. El azul del cielo es el mismo que el del cuadro, expresión del sueño compartido con la realidad.