No se engañe. Tras su brillante colorido, sus elegantes aletas y su pequeño tamaño (unos seis centímetros), estos pececillos esconden a un temerario gladiador. Por eso, al pez siamés (Betta splendens) también lo llaman el ‘luchador de Siam’. Son peces de agua dulce oriundos de Asia muy deseados por los dueños de acuarios por su vistosidad. Y son también feroces luchadores que libran duelos a muerte cuando hay una hembra de por medio. En Asia se organizan peleas con ellos (como las de gallos), con fuertes apuestas y trágicas victorias. Como en la arena de un coliseo romano, al final de la lucha solo queda uno. F. U.