Los participantes en un concurso en inglaterra desafían las leyes de la naturaleza. Les contamos su secreto.

Zanahorias de cuatro kilos, patatas de cinco, cebollas de ocho, calabazas de ¡700! En el Concurso de Flores de Harrogate hay un apartado dedicado a los vegetales gigantes que es un catálogo de fenómenos de la naturaleza con algo de ayuda de la química. El concurso se celebra desde 1911 y cuenta con unos mil participantes y cien mil visitantes cada septiembre, pero el trabajo de los concursantes empieza un año antes. Peter Glazebrook, de 69 años, es un asiduo del concurso. El año pasado batió el récord con una coliflor de 27 kilos, pero no es su único galardón. Acostumbra a presentar vegetales de un tamaño veinte veces mayor que los que se encuentran en un supermercado. Los cultiva en su propio invernadero, y el secreto, además de usar semillas que ya dieron un fruto de considerable tamaño antes, es que añade para su crecimiento nitrato de calcio, que ayuda al desarrollo celular. El nitrato de calcio es un componente habitual de los fertilizantes, pero hay que saber usarlo en la medida y el momento adecuados. Además, estos expertos hortofrutícolas utilizan un compost reforzado cuando las temperaturas empiezan a aumentar en torno al mes marzo. El tercer elemento clave es el agua, pero Glazebrook no confiesa sus secretos de regadío. Asegura que este tipo de cultivo requiere mucha dedicación. Y sí, son comestibles. a. a.

La mía es más grande Baileu Martin, de tres años, posa sobre la calabaza cultivada por sus hermanos Ian y Stuart Paton, récord del Reino Unido, con sus 700 kilos.

El pepinazo Peter Glazebrook es uno de los mayores expertos en este tipo de cultivo. Tiene el récord de coliflor, zanahoria y cebolla.

Para llorar de emoción Glazebrook, orgulloso de su cebolla de ocho kilogramos de peso.

LA COLIFLOR EXTRATERRESTRE

Fenómeno col.El valle de Santiago, en Guanajuato (México), se hizo famoso por sus verduras gigantes en 1977. Un campesino cosechó verduras enormes y -gracias a Óscar Arredondo, delegado de Turismo y apasionado de los ovnis- puso el valle en la mira de los fans de fenómenos insólitos.

Claro como el agua. Arredondo aconsejó al campesino que dijera que la fórmula secreta provenía de seres extraterrestres y que se basaba en procesos astrológicos. Arredondo buscaba llamar la atención sobre su ciudad. Y lo consiguió. Pero los ingenieros agrónomos desmontaron pronto sus teorías astrológicas. El secreto de las verduras era una acumulación de agua en los tubérculos, lo que reducía a casi nada su valor nutritivo.