Un total de 38 millones de habitantes aficionados a las duchas largas, los partidos de golf, el césped delantero y trasero en sus casas, el lavado del coche dominical y la piscina privada… Por Fátima Uribarri

Demasiado para California, agrietada además por cuatro años seguidos de sequía. El gobernador, Jerry Brown, ya ha ordenado una reducción del 25 por ciento del consumo de agua; y el Ayuntamiento de Palm Springs incentiva el cambio del césped por cactus y otras plantas propias de la zona, desértica, por cierto. Pero no va a ser fácil. Los habitantes de Rancho Mirage, por ejemplo, a pesar de vivir en el desierto, se resisten a renunciar al verdor de sus jardines.