Póngase de pie para leer este reportaje. Nos lo agradecerá. Estar sentado provoca diabetes, infartos y cáncer, según nuevos estudios científicos. Y hay otra mala noticia: hacer deporte a la salida del trabajo no compensa los efectos negativos. La contundencia de los datos es tal que muchas empresas ya están ideando cómo lograr que sigamos trabajando saludablemente. Por Anika Geisler

Una capa de polvo cubre su silla de la oficina. Cuando James Levine la golpea con la mano, una nube se desprende de ella. ¿Cuándo usó la silla por última vez? El médico James se para a pensar. “Para ser sincero, ya ni me acuerdo. Quizá hace un año, pero podrían ser dos”. “Sentarse es lo peor que le podemos hacer a nuestro cuerpo. Las sillas son una amenaza para la salud”. James Levine no solo es doctor, también científico. Hace unos cuantos años, cuando empezó a llevar a congresos y simposios internacionales su mensaje contra las sillas, la mayoría de sus compañeros de profesión le tomaron por un chiflado. “La hostilidad general hizo que me acabara marchando de Gran Bretaña y me trasladara a los Estados Unidos”, cuenta. Hoy está considerado uno de los mayores expertos mundiales en una joven rama científica: la investigación de la conducta sedentaria. Este especialista en hormonas trabaja en la prestigiosa clínica Mayo, con sede en Phoenix (Arizona). Sus estudiantes lo llaman con cariño ‘el gurú andarín’.

La silla: un absurdo

Levine siempre está en movimiento, no quiere quedarse quieto. “El ser humano es un caminante, las piernas son la mitad de su cuerpo. Como especie, hemos conquistado el planeta moviéndonos. Las sillas y sillones no aparecen por ningún sitio en esta historia”.

Uno de sus estudios confirmó que, como promedio, las personas con sobrepeso severo pasaban sentadas dos horas y media más que las delgadas. “Cuando vi esas cifras, me levanté inmediatamente de mi mesa y me fui a dar un paseo de 45 minutos, pensando qué podría hacer para conseguir que mi día a día fuese más activo”, dice. Después instaló su ordenador en un soporte elevado y colocó debajo la máquina de andar.

Pasar mucho rato sentado aumenta un 90 por ciento el riesgo de desarrollar diabetes y un 18 el de sufrir problemas cardiacos

Pasar demasiado tiempo sentado es peligroso. Los investigadores que se dedican a este campo encuentran continuamente nuevos vínculos entre sufrir ciertas enfermedades y estar sentados. Los cardiólogos acaban de dar otra señal de alarma durante un congreso celebrado en San Diego: cuantas más horas al día pasa sentada una persona, mayor es el riesgo de sufrir una obstrucción de los vasos coronarios y un infarto de miocardio. Cada hora diaria adicional aumenta el grado de calcificación de las arterias en torno al 14 por ciento.

David Alter -científico canadiense y especialista en temas del corazón- llegó a la conclusión de que pasar mucho tiempo sentado aumenta un 90 por ciento el riesgo de desarrollar diabetes y un 18 por ciento el de sufrir cáncer o trastornos cardiacos. Y, como consecuencia obvia, también reduce la esperanza de vida.

Por su parte, los epidemiólogos alemanes Daniela Schmid y Michael Leitzman -de la Universidad de Ratisbona- descubrieron que estar sentado aumenta el riesgo de cáncer intestinal y de útero. Y que la salud mental también se ve muy afectada por la inactividad. Los expertos llaman a este dañino no hacer nada sitting disease, la enfermedad de estar sentados.

Más peligroso que fumar

Quizá algún día acabe pasando con las sillas y los sofás lo mismo que ha sucedido con los cigarrillos. ahora, nos parece retrógrado ver programas de televisión en los que la gente echaba humo sin parar, incluso produce cierto rechazo. “Estar sentado es más peligroso que fumar -afirma Levine-. Afecta y mata a más personas”. 

A todos aquellos que estén pensando que ellos sí vencen al vago sedentario que llevan dentro dándose caña en el gimnasio a la salida del trabajo o con su sesión de running vespertino, hay que darles una mala noticia: el deporte no compensa la inactividad del resto del día. “Es verdad que puede reducir ligeramente los efectos negativos de estar sentado -admite el cardiólogo David Alter-, pero solo un 15 por ciento. No los compensa totalmente” . Lo que ayuda no es “entrenar más” , sino “sentarse menos”.

Los expertos aseguran que con las sillas pasará como con los cigarrillos; en unos años estarán mal vistas

Ya hay empresas que empiezan a concienciarse. Audi ha sido la primera de las grandes compañías en introducir estos escritorios de altura regulable como mobiliario estándar para sus empleados. Unos 9000 de los 18.000 puestos en Alemania ya disponen de este tipo de mesas, con un regulador de altura eléctrico que permite situarlas entre los 65 y los 135 centímetros de altura. La intención de Audi es reducir los problemas de espalda de sus empleados. En los Estados Unidos se han ideado soluciones especialmente creativas para permitir que la gente se pueda mover mientras trabaja: se pueden comprar steppers en miniatura o máquinas con pedales que se colocan debajo del escritorio y que se usan con los pies desde la posición de sentado. Y cada vez se comercializan más escritorios con cinta para caminar incorporada. Pero no hace falta recurrir a máquinas. Basta con cambiar nuestras costumbres. Por ejemplo: levantarse cada media hora; caminar de un lado a otro mientras se habla por teléfono; colocar la impresora, la papelera y la máquina de bebidas lejos del escritorio; ver poco la televisión; aprovechar los anuncios para moverse; limitarles a los niños las horas de televisión y ordenador; ir al trabajo andando Los expertos aconsejan reducir en dos a tres horas el tiempo que pasamos sentados.

Rueda de hámster para humanos

El programador de San Francisco Will Doenlen se pasaba sentado delante de su ordenador ocho horas diarias y sufría terribles dolores de espalda. Un día leyó un artículo sobre la enfermedad por estar sentado y pasó a la acción. Con ayuda de su amigo Robb Godshaw, artista de profesión, construyó una especie de rueda de hámster para humanos, fabricada con madera y ruedas de skate. Un vídeo de YouTube sobre este invento alcanzó las cien mil visitas. Hemos subido los planos a Internet, no queríamos ganar dinero con la idea -dice Godshaw-. Ahora, cualquier puede construirlo.