El bloc del cartero

Hartos

Así titulamos, escogiendo entre sus propias palabras, la carta de la semana. No es por lo común tarea fácil titular un texto y menos aún uno ajeno, pero en esta ocasión la palabra resulta casi ineludible. Si algunos quieren entender por qué han perdido los votos por cientos de miles o por millones, y por qué opciones hasta ayer inexistentes los han recogido en ese mismo orden de magnitudes, deben volver la vista a ese breve y expresivo adjetivo de nuestra lengua, que es el que han dado en poner sobre las espaldas de tantos españoles, jóvenes y viejos, pero sobre todo jóvenes. Alguno creyó que el lobo nunca iba a venir, pero si algo sabe quien lleva el tiempo suficiente sobre esta tierra, y ha dedicado una parte de sus horas a observar y reflexionar, es que el lobo siempre acaba viniendo.

Comerse un peroHoy, me iba a comer una pera y pensé. Me voy a comer un pero . Tengo cierta tendencia a inventar palabras, y esta extraña costumbre de mi cerebro me hizo pensar.Si todos los días me comiera un pero, quizá acabara con todas las excusas que ponemos en la vida para no hacer esas cosas que nos gustan pero ¿No dicen que todo lo que va antes de un pero no sirve para nada? Qué triste que no valga un te quiero pero O un yo te ayudaría pero Pues nada, decidido. todos los días a las 12.00 me comeré uno y, cuando los termine todos, cuando me haya empachado, se habrán acabado las excusas. O eso espero. Ana Pereira Queralt. Correo electrónicoNo puedo negar que dueleMe dispongo a realizar mi tercera estancia en el extranjero en menos de dos años. Y aunque me voy feliz por la oportunidad, y disfruto al máximo de cada uno de mis viajes, no puedo negar que me duele. Duele marcharse. Por todo lo que uno deja atrás. La tortilla de mi madre y los crepes de mi abuela, la comodidad de la casa de mis padres, los bares en los que me empezó a gustar la cerveza, los de mis primeros bailes, el olor a salitre de mi ciudad, el mejor café, el sol de verano, las tablas de surf en la playa, las terrazas llenas cualquier día de la semana, las noches interminables Y mil recuerdos más que ni sé en qué momento entraron en mi mente. Algunos importantes y otros no tanto, pero que vienen a mi cabeza sin poder evitarlo. Y cada vez que despega el avión, recuerdo todo lo que estoy dejando atrás y aprieto los dientes y contengo las lágrimas. Y aunque sé que vale la pena y que allá fuera me esperan experiencias increíbles, hay cosas que ni se olvidan ni se cambian. Hay cosas y sobre todo personas que daría todo por poder llevármelas conmigo a donde quiera que vaya. Marta Pardo. Correo electrónicoLa enfermedad de la ignoranciaEl reciente premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades, Emilio Lledó, cree que la enfermedad de nuestro tiempo es la ignorancia. Hace más de dos milenios, un autor indio, Patanjali, ya decía en unos aforismos llamados yoga sutras que la principal causa de sufrimiento es la ignorancia, en sánscrito avidyâ. Se refería a la ignorancia en el sentido de olvido de nosotros mismos, de nuestra esencia. Nos hemos ido identificando con una imagen y, por miedo a perderla, nos hemos olvidado de quiénes somos de verdad. La ignorancia adquiere aquí su sentido más trascendental. En la actualidad, tal y como está organizada la sociedad, con un exceso de entretenimiento, de estímulos y de información, no lo tenemos fácil para hacer el camino que nos acerque a nuestro yo verdadero. Entre tanta vorágine, propongo parar, sentirnos y escucharnos. Juan José Enrique Fernández. Garrapinillos (Zaragoza)Y ahora toca trabajarEstimados señores políticos. en primer lugar, mi enhorabuena y felicitaciones por los resultados obtenidos en estas pasadas elecciones, pues, como siempre y sin que nos quepa ninguna duda a nadie, son todos ustedes unos ganadores. Que si la lista más votada, que si a los que más votamos en el recuento del país, que si de nada a lo que hemos conseguido es todo un éxito, si por autonomías, si por Ayuntamientos, como ustedes quieran. Los ciudadanos de a pie los aplaudimos, pero después del 24-M les toca trabajar. Se acabaron las mayorías absolutas. esta es la única lectura que se desprende de las urnas. Así pues, manos a la obra. Les toca pactar y consensuar, hacer política, pero entre todos y para todos, que es lo que los votantes quieren. No nos usen como cromos ajados para cambiar concejalías, vocalías o consejerías con el objetivo de tener una mayoría absoluta encubierta. No se cansan de pedir a todo el mundo que se recicle, que sepa innovarse, que sepa trabajar en equipo Pues ha llegado su momento de ponerlo todo en práctica. Lo único que deben tener claro es que su cargo está al servicio de los que los votan y que es efímero. en cuatro años nos tocará evaluar y decidir su trabajo. Atentamente. María Isabel Díaz Rodríguez. BadajozLa fiesta de la democraciaY resulta que como siempre, después de la fiesta, llega la resaca. El bajón de aquellos que sin comerlo ni beberlo han tenido la ‘suerte’ de salir agraciados en el bombo, siendo premiados con el grandísimo honor de colaborar con la democracia, ejerciendo en las mesas electorales, bien de presidente o bien como vocal; viendo a lo largo de la jornada maratoniana cómo se pueden saltar a la torera todos los derechos laborales y humanitarios. desde las ocho de la mañana hasta la una de la noche, con apenas 30 minutos para comer (si quieres costeártelo tú, claro. aquello de que te llevan un bocadillo debió de quedar para épocas pasadas). Ni siquiera una botella de agua. sin cenar y aguantando a algún veterano de los diferentes partidos políticos que va allí a dirigir el ‘cotarro’. Por no hablar ya del sitio habilitado como colegio electoral. frío, sin agua en los retretes y deprimente. Por si todo esto fuera poco, toca encima aguantar a los que creen que con 62 euros menos retenciones, desde luego han pagado con creces las 17 horas, el sistema de recuento de papeleta tras papeleta y así, tres urnas llenas, las diferentes actas, sobres para unos y otros En pleno siglo XXI, donde hasta la declaración de la renta se presenta ya desde un móvil o Internet, nos hemos atascado en esta gran fiesta, que no lo es tanto para quien le tocó colaborar con la democracia el 24 de mayo de 2015. Álvaro Polo Renedo. Trobajo del Camino (León)

La carta de la semana

Hartos. Pienso en nuestros padres y abuelos, que lucharon por la democracia. En mi bisabuela, que nunca pudo votar solo por ser mujer. Y en la primera vez que yo pude hacerlo, con 19 años. fui a las urnas con ilusión; me sentí de verdad adulta ese día, y no cuando cumplí los 18. Luego pienso en que un año después ya no tengo esa ilusión y siento rabia. Dicen que los jóvenes no nos tomamos en serio la política. Discrepo. Con mis amigos es un tema habitual de conversación; hemos seguido la campaña electoral y leído los programas de varios partidos. Pero estamos hartos. De mentiras, de corrupción, de promesas incumplidas Algunos políticos se llevan las manos a la cabeza por el auge de partidos populistas y apelan al voto del miedo, pero casi ninguno quiere reconocer lo que ellos mismos han hecho mal durante los últimos años. No nos tomen por tontos. a muchos jóvenes, como digo, nos interesa la política. Y, por cierto, no todos los adultos se informan bien antes de votar. Creo que ya he reflexionado bastante. No estaría mal que ahora lo hicieran ustedes, señores gobernantes. Amparo Fernández Martínez. Pamplona (Navarra)

¿De qué han escrito este mes nuestros lectores?

Por qué la he premiado Porque contiene información útil para ayudar a algunos a salir del estupor en que los sumió la última jornada electoral.

XLSemanal agradece la colaboración de sus lectores premiando al autor de la carta de la semana con esta Phablet Fnac de 5″, valorada en 249,99 .

Nuestro Top 5

¿De qué hane escrito este mes nuestros lectores?

Bipartidismo, game over *****

Los que no se recuperan ****

La fosa del Mediterráneo ***

La ignorancia, ese mal **

Repensar la educación *

Cuando el río suena Con los jóvenes emigrando, uno de cada tres niños en la pobreza y tanto chorizo forrado, lo de menos al final era el PIB.