Si tiras un puñado de hormigas rojas al agua, se agrupan como piezas de Lego para formar una especie de balsa flotante, lo que permite sobrevivir a la mayoría. Esta habilidad llamó la atención de un grupo de ingenieros y físicos que han sometido a estos insectos a varias pruebas de presión y supervivencia para determinar si, ante una amenaza, actúan como sólidos o líquidos. Alberto Fernández Nieves del Instituto de Tecnología de Georgia, autor de uno de los trabajos concluye que las hormigas tienen el típico comportamiento viscoelástico. La primera respuesta es elástica, pero a largo plazo se comportan como fluidos . Este sorprendente estudio con hormigas está sirviendo ahora de base para el desarrollo de nuevos materiales, como los geles poliméricos. E. F.