Ni tecnología láser ni ordenadores de última gama, lo más eficaz es utilizar aviones de juguete insertados en varillas. Un veterano piloto de combate explica a otro los pormenores de una misión difícil en la base de la Royal Air Force en Lakenhead, Inglaterra. Ambos han de tener clarísimo lo que deberán hacer después, cuando estén volando a bordo de sus F-15 Strike Eagle, reactores que alcanzan velocidades supersónicas. A estos juguetes los llaman ‘fighting sticks’ y tienen comprobado que con ellos los pilotos se enteran de sus cometidos mucho mejor que de ninguna otra manera. Si hay cosas que perduran a través de los siglos, es porque son eficaces. Está visto que jugar a los aviones es de lo más instructivo. F. U.