Es una antigua costumbre de los leopardos. cazan la pieza, empiezan el banquete por lo más jugoso (las vísceras) y, cuando están saciados, guardan las sobras para otro día. Como en la sabana africana no te puedes fiar de que tus vecinos no te asalten la despensa, ponen sus vituallas a buen recaudo en lo alto de los árboles. Es toda una proeza. el impala macho de la foto pesa más que sus cazadores, una pareja de leopardos residente en la Reserva de Masai Mara (Kenia). Pero los leopardos son expertos trepadores. se los ha visto subir a ramas muy altas cargados con jirafas de hasta 150 kilos.