Según los últimos estudios, el cristal y las plantas favorecen el rendimiento laboral. Amazon, Samsung y Apple adaptan sus nuevas sedes a esta tendencia. Por Fátima Uribarri

Los árboles dan ganas de trabajar. Eso concluye un estudio reciente sobre las oficinas del futuro. cuanto más verdor natural rodea a los trabajadores, mejor. Por eso, las nuevas oficinas de Amazon en Seattle están diseñadas para cobijar plantas ¡y árboles! en su interior.

El edificio es rompedor en todos los aspectos. Se trata de tres esferas transparentes enormes que abarcan más de seis mil metros cuadrados. La luz natural, las plantas y tener espacio para caminar reduce el estrés, dicen sus diseñadores. Trabajar en un espacio con ventanas es determinante incluso para dormir bien después de la jornada laboral. De ahí la abundancia de cristal y transparencia en las nuevas oficinas. Los cuarteles generales de Samsung en San José (California) también tienen alma de invernadero. Son dos edificios de diez plantas de altura que ocupan diez hectáreas.

La firma coreana se ha instalado en Silicon Valley, a quince minutos de las oficinas de Apple, otro gigante que moderniza instalaciones. Campus 2, más conocido como el donut, es un inmenso edificio circular situado en Cupertino, en un complejo que acogerá en 2017 a doce mil empleados. Google también planea un nuevo hogar futurista en Mountain View, cuyo objetivo es “permitir la entrada de la luz y el aire. Con árboles, jardines y ciclopistas serpenteando a través de esas estructuras, el objetivo es borrar la distinción entre edificios y naturaleza”.


 

Pros y contras de las oficinas

Espacios diáfanos

En el Campus 2 de Apple, que se inaugurará este año, las mesas serán enormes tablas de madera de 5 metros de largo por 1,22 de ancho. Los cubículos están desechados en este tipo de empresa porque impiden el fluir de ideas . Sin embargo, un reciente estudio demostraba que los empleados de oficinas diáfanas se distraen cada tres minutos por las personas que los rodean. Así pierden hasta 86 minutos de trabajo al día.

Demasiada transparencia

En el nuevo edificio de Samsung parece que se les ha ido la mano en la transparencia. Los empleados  se quejan de lo incómodo que es trabajar mientras otros compañeros te observan por todos los flancos, incluido desde abajo. Por no hablar del coste de mantener la temperatura interior. Los expertos aseguran que la temperatura que favorece un rendimiento óptimo es la de 21 C.