Cha Cha es orgulloso. Y quiere ser libre. Por eso, este chimpancé de 24 años se fugó del zoo de Yagiyama, en Japón. Todavía no se sabe cómo eludió las vallas electrificadas del recinto. Cha Cha salió y se envalentonó. encaró con gritos furiosos a los vecinos que intentaron atraparlo. Y cuando los equipos especiales fueron a por él, se subió a los cables del teléfono. Allí estuvo largo rato haciendo cabriolas. No se percató de que le apuntaban desde una grúa con un rifle cargado con un dardo tranquilizante. Le dieron por la espalda. Cuando se tomó esta foto, Cha Cha, encolerizado, se acababa de arrancar el dardo. El operario tuvo reflejos y retiró la grúa a tiempo. Y uno segundos después el narcótico hizo efecto. Su ansiada libertad fue breve. M. G.