El presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, es partidario de tomar medidas drásticas. Tras reunirse con sus socios del Club de los Gigantes, una organización para proteger a los elefantes, ha ordenado la quema de los colmillos de 6700 paquidermos víctimas de los furtivos. Han ardido 105 toneladas de marfil ilegal, unos 35 millones de euros, y eso que el precio ha bajado en dos años de 1330 euros el kilo a 334 euros. Lo queman para lanzar un mensaje de tolerancia cero. El panorama es desolador. cada año, los furtivos asesinan a 30.000 elefantes.