Las bañistas más polémicas, orondas y sensuales del gran maestro impresionista Pierre-Auguste Renoir se exponen en Barcelona.

1. La composición: desnudas y relajadas
En la obra, realizada en la última etapa de su vida, Renoir representa una escena que ha sido recurrente a lo largo de toda su trayectoria. el baño. Aquí, en Las bañistas, pintado entre 1918 y 1919, sitúa en el fondo del lienzo a un grupo de tres mujeres en el agua y en un primer plano a otras dos que, todavía desnudas, se relajan tras el baño. Una de ellas es Andrée Heschling, actriz de la época y primera esposa de su hijo el cineasta, Jean Renoir.

2. La ubicación: paisaje mediterráneo
Las protagonistas del cuadro posan en el jardín, lleno de olivos y naranjos, en la casa de campo que Renoir adquirió en 1907 en las Collettes, situada en Cagnes-sur-Mer, en el sur de Francia. Este paisaje mediterráneo, que le sirvió de escenario para muchas de sus obras, remite a la tradición clásica de Italia y de Grecia, un tiempo que Renoir evoca en su trabajo y que le fascinaba porque entonces, en sus propias palabras, «la tierra era el paraíso de los dioses».

3. Cuerpos: fascinaron a Picasso y a Matisse
El idílico paisaje está dominado por las generosas formas de los cuerpos de las mujeres. Sin complejo alguno, exponen sus abundantes pliegos y pronunciadas curvas. Sus bañistas deben mucho a los voluptuosos desnudos de Tiziano y de Rubens, dos artistas muy admirados por Renoir. Estas dos figuras rubenescas alcanzan un nivel de exageración en las formas sin precedentes. a Picasso y a Matisse les fascinaron.

4. La pintura: tarea dolorosa
Durante 25 años, Renoir sufrió artritis reumatoide. En la última etapa de su vida tuvo que utilizar caballetes
con poleas y pinceles atados a sus deformados dedos para poder seguir pintando. Se cree que esta puede ser la razón por la que utiliza pinceladas cada vez más cortas, pinta en seco y que por eso cambiaba el pincel con menor frecuencia, lo que puede explicar la tonalidad del cuadro.

5. Figuras: muy criticadas
Esta fue la obra por la que Renoir recibió numerosas críticas, precisamente por el enorme tamaño de los brazos y las piernas, la piel flácida y el tono rosa de las modelos. Los grandes cuerpos contrastan con las cabezas pequeñas y, a pesar de que los rostros son bellos, con los labios y las mejillas coloreadas, la estética del conjunto no responde al canon de belleza de la época.

6. El paisaje: fundido y sin sombras
La ausencia de sombras -que dotaría al cuadro de mayor relieve y profundidad- y la tonalidad monótona de la paleta hacen que el paisaje se coma los objetos. Así sucede, por ejemplo, con el sombrero en la esquina derecha inferior y, en especial, con el cojín sobre el que reposa la cabeza de una de las mujeres, fácilmente confundible con la hierba o con las hojas de los árboles.

El autor: Pierre-Auguste Renoir
(Haute-Vienne 1841-Cagnes- sur-Mer, 1919, Francia)

Sensualidad y alegría de vivir

Fue uno de los fundadores y máximos representantes del impresionismo, aunque luego renunció a esta escuela y en su última etapa, a la que pertenece Las bañistas, se inspiró en la cultura clásica. Su impresionismo es sensual y está influido por pintores del siglo XVIII, como Watteau.

A Renoir le gusta mostrar a gente que se divierte en un entorno natural y agradable. Sus cuadros destilan alegría de vivir, a pesar de que vivió unos últimos años muy duros, castigado por los dolores provocados por una enfermedad reumática.

PARA SABER MÁS
Fundación MAPFRE Casa Garriga i Nogués. Barcelona. Renoir entre mujeres. Del ideal moderno al ideal clásico. Colecciones de los museos d Orsay y de l Orangerie. Del 17 de septiembre de 2016 al 8 de enero de 2017. Diputació, 250. 08007 Barcelona.

Pierre-Auguste Renoir (1841-1919). Las bañistas . Hacia 1918-1919. Óleo sobre lienzo. © RMN-Grand Palais (Musée d Orsay) / Hervé Lewandowski