El pez luna (también llamado ‘mola mola’) nada tranquilo por aguas templadas de todo el planeta. Por M. G.

No es temeroso porque lo protege su envergadura: es el pez óseo más pesado del mundo, hay ejemplares de dos toneladas de peso y más de tres metros de longitud.

Vive sin estrés porque, además, su piel no parece apetecible: es gruesa, sin escamas, con textura de papel de lija y está cubierta por una capa de moco. Se siente a salvo el pez luna. De ahí su parsimonia habitual. ¡Qué incauto! Cuando el hambre aprieta, van a por él tiburones, orcas y leones marinos, como el intrépido de la foto: este ‘mola mola’ no se esperaba el bocado.