Antes de la Segunda Guerra Mundial, los nazis regularizaron la esterilización de personas con enfermedades hereditarias y dictaron leyes que desembocaron en el asesinato de seis millones de judíos, así como de miles de gitanos y enfermos mentales. Por José Segovia

Mucha gente pensó que el régimen del Tercer Reich fue el que inventó la práctica de la eugenesia. Pero la triste realidad es otra. Aunque se practicaba miles de años atrás, sus orígenes en la historia moderna hay que buscarlos en el Londres de principios del siglo XX, donde sir Francis Galton, sobrino del naturalista Charles Darwin, afirmó que el talento era hereditario y que la raza humana podía ser mejorada por medio de la ingeniería genética.

La eugenesia y la esterilización obligatoria de personas con enfermedades degenerativas o mentales fueron consideradas en algunos círculos europeos como una obligación social y una ciencia ‘progresista’. Entre sus partidarios en Gran Bretaña, se encontraban destacados pensadores asociados a la clase dirigente liberal o a la izquierda, como el economista John Maynard Keynes o el escritor H. G. Wells. «La gran transición en la historia humana empezará cuando el hombre civilizado se atreva a asumir el control consciente en sus propias manos, lejos del ciego instinto de la mera supervivencia predominante», dijo Keynes. Así que el estado (bajo su disfraz de ‘hombre civilizado’) también canalizará la reproducción.

“La gran transición en la historia empezará cuando el hombre civilizado se atreva a asumir el control”, dijo el británico Keynes

Sorprendente es que una vez los nazis fueron vencidos y condenados por sus crímenes, algunas naciones mantuvieran planes de eugenesia, lo que incluía la esterilización forzosa de individuos. Si en Estados Unidos se abolieron las esterilizaciones en los años 60, Suecia las practicó hasta 1996, según desveló una comisión de investigadores suecos. El presidente de la comisión, Carl-Gustaf Andrèn, afirmó que el país escandinavo esterilizó a 230.000 personas entre 1935 y 1996 por razones de higiene social y racial. Cerca de 63.000 personas fueron sometidas a esas prácticas entre 1935 y 1975. Otras 166.000 fueron esterilizadas entre mediados de los años setenta y 1996, aunque en estos casos fue obligatorio el consentimiento de los interesados, como remarcaba una ley de 1976. La mitad de los afectados firmaron ese acuerdo, pero del resto no hay datos, salvo 6000 personas que fueron forzadas a la esterilización y otras 15.000 que fueron sometidas a ese tratamiento de manera coercitiva o bajo engaños.

La caída en desgracia de la eugenesia

Tras la derrota de Alemania, la mayor parte de las referencias a la eugenesia fueron eliminadas de los libros académicos y de las reediciones de obras clínicas anteriores a la guerra.

Una voz en el desierto

El único político que condenó en público la práctica de la esterilización forzosa en Suecia en los años 1970 fue el primer ministro Olof Palme, pero nadie en el Parlamento le hizo caso.