Mide cuatro metros, pesa una tonelada y media, ha costado 191 millones de euros y no tiene todavía utilidad concreta. Por M. G.

El robot tripulado Method-2, recién presentado en Gunpo, en Corea del Sur, es un prototipo pensado para evolucionar y convertirse en un sustituto del hombre en tareas especialmente peligrosas. De momento es torpón. «Solo tiene un año, por eso camina como un bebé», lo disculpa Yang Jin-Ho, presidente de Hankook MiraeTechnology, la empresa que lo fabrica. Por ahora se alimenta de energía a través de un “cordón umbilical”. Lo mejorarán hasta asemejarlo casi del todo a los AMP de la película Avatar, a los que se parece mucho.