El tipo de encuentro que recoge la foto suele acabar mal… para el perro. Por M. G.

Por eso los perros de trineo suelen escapar de los osos polares, pero este decidió hacer frente al animal que se acercaba al refugio de su dueño en Canadá. Y eso que estaba encadenado. La imagen fue capturada por un fotógrafo italiano al que la cercanía del plantígrado tampoco tranquilizaba. Pero el oso debía de haber comido recientemente, porque ante los ladridos del perro decidió recular. Quizá solo quería hacer un amigo…