No se sabe quién fue el guerrero para el que se fabricó esta prótesis, pero se sabe que perdió el antebrazo derecho en una batalla de 1520. Por. L. G. 

Era un mutilado de muy alto rango para poder permitirse tan sofisticado aparato, el brazo biónico de la época. Y es que esta prótesis, que se expone ahora en el Museo de Historia de Berlín, permitía mover los dedos de la mano artificial mediante un mecanismo de presión interno. En todo el mundo solo se conocen cinco prótesis tan antiguas, pero esta es la única con dedos móviles.