Alla Levushkina, de 89 años, tiene abrumados a sus colegas, tras 67 años de profesión. Por M. G. 

Pasa consulta desde las ocho de la mañana en el Hospital de Ryazan, cerca de Moscú, en Rusia, y practica cuatro operaciones semanales, subida en un taburete porque mide 1,50 metros. En sus 67 años de profesión ha practicado más de diez mil intervenciones y es la cirujana en activo más anciana del mundo. Cuando le preguntan por la jubilación, responde: «La cirugía no es una profesión, es una forma de vida. ¿Qué otra cosa haría un cirujano si no fuera a trabajar?». Soltera, vive con un sobrino discapacitado, del que cuida, y con sus ocho gatos.