LOS SEIS SOMBREROS

PrintUna herramienta para el trabajo en equipo. Los participantes se ponen sombreros de diferentes colores durante una tormenta de ideas. Cada sombrero implica un rol diferente. El portador del negro busca los inconvenientes a una decisión; el del amarillo destaca lo positivo; el verde dice ideas locas… Cualquier opinión es válida mientras sea coherente con el color que se lleva. Los sombreros se van intercambiando. El objetivo es abordar un problema desde varios puntos de vista.

SUEÑOS LÚCIDOS

Print

Los ‘onironautas’ pueden controlar sus sueños. Al menos la mitad de las personas ha experimentado este proceso al menos una vez en su vida, aunque de niños tenemos mucha más facilidad. Un entrenamiento. ponga el despertador después de haber dormido entre cuatro y seis horas, entonces lea un libro sobre el tema que le interese hasta que le vuelva a entrar el sueño. Cuando despierte de nuevo, anote lo que ha soñado. Repita el proceso durante un par de semanas.

MUSAS Y MUSARAÑAS

AdobeStock_135981790 [Convertido]

A menudo nos concentramos durante horas en un asunto, pero no logramos avanzar. Lo mejor entonces es dejarlo estar y desentenderse del tema, ya que así quien se encargará del trabajo es la red cerebral que genera las ideas creativas, que sigue funcionando en ‘segundo plano’. Puede salir a dar una vuelta con el perro, cocinar o hacer un poco de deporte… Lo fundamental es que en esta fase no se experimente ningún tipo de estrés. Con suerte, las musas nos sorprenderán pensando en las musarañas.

CAMBIAR DE PERSPECTIVA

Print

La distancia influye en nuestra manera de pensar. La distancia puede ser geográfica, ideológica… La cercanía nos inspira pensamientos concretos; la lejanía, abstractos. Y el pensamiento abstracto está asociado con la creatividad porque favorece la libre asociación de ideas. De ahí la ventaja de observar el mundo con otros ojos. Cuando nos imaginamos que somos otra persona, adoptamos una nueva perspectiva y generamos pensamientos que no solemos tener.