El almirante inglés Horatio Nelson murió en 1805 en la batalla de Trafalgar, cuya victoria llegó a liderar no obstante con su estrategia naval para vencer a la flota franco-española. Por Fátima Uribarri

Tiempo antes había permitido que tomaran un molde de su cara, que resultó muy útil para moldear con cera su máscara mortuoria. Como los cuerpos de reyes y personalidades se pudrían pronto, para sus honras fúnebres se colocaba entonces, sobre los féretros, una réplica del fallecido realizada en madera (el cuerpo) y cera (la cabeza). Las máscaras mortuorias de muchos de estos maniquíes se conservan hoy en la abadía de Westminster (Londres) y son analizadas con sofisticados escáneres para repararlas si se estropean.