Pueden denunciar a servicios secretos y gobiernos, y también a compañías tabacaleras o multinacionales. Pero, antes o después, el nombre de estos soplones acaba saliendo a la luz. Estos son algunos de los chivatos más famosos de la historia de EE.UU. recuperados por el cine. Por Ixone Díaz Landaluce

Mark Felt. “Garganta Profunda”

obert Redford y Dustin Hoffman en una escena de la película "Todos los hombres del Presidente"

La identidad de Garganta Profunda fue un misterio durante 33 años. Hasta 2005, cuando él mismo decidió hacerlo público, nadie sabía que Mark Felt había sido el informador de los reporteros de The Washington Post, Bob Woodward y Carl Bernstein, que destaparon el escándalo Watergate. Cuando filtró las informaciones sobre la conspiración política que le costó el cargo a Richard Nixon, Felt era el número dos del FBI. Falleció en 2008.

Frank Serpico. Contra la corrupción policial

 Al Pacino en una escena de la película "Serpico"

A mediados de los sesenta, Serpico era uno de tantos italoamericanos que trabajaba como policía en Nueva York. En 1967 denunció a sus superiores que muchos agentes recibían sobornos de traficantes, corredores de apuestas y prostitutas. No le hicieron caso y él trasladó su denuncia a de The New York Times. Las informaciones impulsaron la apertura, en 1970, de una comisión de investigación que acabó dándole la razón. Serpico, repudiado por sus compañeros, fue herido en acto de servicio en 1971 y dejó el cuerpo. Al Pacino lo interpretó en Serpico y obtuvo una nominación al Óscar.

Mark Whitacre. El soplo contra las multinacionales

Matt Damon, película "El soplón"

Era el presidente de la multinacional del sector agrícola Archer Daniels Midland cuando se convirtió en confidente del FBI en sus ratos libres. Desveló una fraudulenta política de control de precios en su propia empresa. Whitacre terminó perdiendo su inmunidad como informador y pasó ocho años y medio en una prisión federal por el caso que él mismo ayudó a destapar. Su historia inspiró la película ¡El soplón!, con Matt Damon de protagonista.

Jeffrey Wigand. El látigo de las tabacaleras

Fotograma de la pelicula El dilema

Después de haber sido despedido como vicepresidente de investigación de la tabacalera Brown & Williamson, Jeffrey Wigand decidió que era el momento de ajustar cuentas con su exempresa. En 1996 denunció en un programa de televisión que las compañías tabacaleras manipulaban los niveles de nicotina para crear adicción en los fumadores. Él también tuvo su propia película: Russell Crowe se encargó de darle vida en El dilema.