Libre de obsolescencia programada. Eso es una vida LOP (también llamada SOP, la ‘s’ de ‘sin’). Se trata de mitigar el impacto que sobre nuestra vida y el medioambiente tiene este modelo de ‘usar y tirar’. No solo lo agradecerá nuestro bolsillo. Por Daniel Méndez

1. Contra el usar y tirar: reparar No merece la pena arreglarlo, compre otro, lo disuaden hasta los servicios técnicos. Y el precio que se debe pagar a menudo les da la razón. Pero el consumidor LOP reivindica la reparación, incluso casera si hace falta. Hay numerosas páginas que dan trucos para hacerlo.

2. ¿De verdad le hace falta? La primera decisión es, siempre, si debemos comprarlo o no. Una vida LOP implica también un consumo responsable.

3. Cuanto más reciclable, mejor Asumámoslo, hay veces en que ni las mejores intenciones lograrán salvar un producto estropeado. Pero si hemos tenido en cuenta criterios ecológicos a la hora de comprarlo, estaremos reduciendo el nivel de basura arrojada al planeta.

4. El comprador informado Hoy día gracias a Internet es fácil hacer un pequeño, o gran, estudio de mercado antes de comprar un producto. Encuentre referencias y críticas antes de decidirse por uno. Y verifique, entre otros aspectos, que el suyo es el más longevo.

5. ¡Viva la segunda mano! No hay mejor reciclaje que la reutilización. Y una manera útil y más barata de practicarla es la compraventa de material usado.