No fue el hundimiento del Titanic, ni tampoco el del Lusitania. El triste récord lo ostenta el crucero alemán M. V. Wilhelm Gustloff, que fue torpedeado por un submarino ruso en enero 1945. El naufragio causó la muerte a 9343 personas, incluidos 5000 niños. Por José Segovia

En aquellas fechas, Alemania se encontraba al borde del abismo. El avance del Ejército Rojo ponía en peligro la integridad de Prusia Oriental, lo que obligó al almirante Dönitz a ordenar la evacuación de la población germana que vivía en esa región centroeuropea. Unos siete millones de alemanes huyeron a través del corredor polaco de Danzig hacia Alemania.

A pesar del peligro que suponía la presencia de submarinos soviéticos en la zona, miles de refugiados fueron a los puertos para ser evacuados en todo tipo de embarcaciones. Entre los grandes cruceros que acudieron al auxilio de la población civil estaba el Wilhelm Gustloff, que partió el 30 de enero con más de 10.000 personas a bordo. Ateridos de frío, los refugiados apenas podían moverse en las atestadas cubiertas y bodegas del navío.

El capitán situó el Wilhelm Gustloff junto a los dos torpederos que lo iban a escoltar. El buque navegó de noche con las luces apagadas para no delatar su presencia. Hacia las 21 horas, el oficial de guardia las volvió a encender para evitar colisionar con un dragaminas alemán que se encontraba en las inmediaciones, momento en que el barco fue detectado por el submarino soviético S-13, cuyo oficial Aleksandr Marinesko ordenó atacarlo con cuatro torpedos.

Un submarino ruso hundió el crucero alemán Wilhelm Gustloff. Murieron 9343 civiles, 5000 de ellos eran niños

A las 21.08 horas, tres de ellos impactaron en el ‘Titanic alemán’, que rápidamente se inclinó a estribor en medio del humo, el ruido de las explosiones y los gritos de desesperación de los refugiados, muchos de los cuales se lanzaron a las gélidas aguas del Báltico para escapar de las llamas. Durante 44 larguísimos minutos, el navío luchó por permanecer a flote. Finalmente se hundió. Los torpederos alemanes acudieron al rescate y salvaron a 1239 personas. Otras 9343 perecieron.

El Wilhelm Gustloff se hundió a 44 metros de profundidad. Algunas fuentes señalan que los soviéticos dinamitaron los restos para evitar futuras investigaciones, aunque no debieron de conseguirlo ya que tres grandes secciones del buque fueron filmadas por un equipo submarino en 1995.

Sin perdón

Aleksandr Marinesko, oficial del submarino soviético, afirmó que el Wilhelm Gustloff era un legítimo blanco militar, ya que no llevaba signos externos que lo identificaran como un buque hospital.

Depredador marino

El Alto Mando Naval ruso se negó a otorgar a Marinesko la distinción de Héroe de la Unión Soviética, dada su proverbial afición a la bebida, sus frecuentes líos de faldas y su falta de disciplina.