Cuando a Isabel II le comunicaron que su futuro marido iba a ser su primo el infante Francisco de Asís, un joven de voz atiplada y andares cimbreantes, la reina se echó a llorar, gritando: «¡No, con Paquita no!». Finalmente, la jovencísima Isabel dio su brazo a torcer ante la presión de su madre. Por José Segovia

Los dos jóvenes eran primos carnales por partida doble. El padre de Francisco de Asís, Francisco de Paula de Borbón, era hermano del padre de ella, el rey Fernando VII, mientras que su madre, Luisa Carlota de Borbón-Dos Sicilias, era hermana de la madre de Isabel II, María Cristina de Borbón-Dos Sicilias. Si el joven matrimonio hubiera engendrado hijos, sus cuatro primeros apellidos habrían sido el mismo: Borbón.

La idea de aquel absurdo enlace partió del rey de Francia Luis Felipe, que dio por sentado que Francisco de Asís -un reconocido homosexual- sería incapaz de proporcionar un sucesor a la Corona española. El monarca francés logró que se celebraran el mismo día el matrimonio de Isabel II con Francisco de Asís y el de su hijo, el duque de Montpensier, con la hermana pequeña de la reina española.

Luis Felipe pensó que su hijo acabaría destronando a Isabel II, cuyo marido sería incapaz de aportar hijos legítimos a la Corona. La doble ceremonia nupcial tuvo lugar en la capilla del Palacio Real el 10 de octubre de 1846. Cuatro meses después de la boda, los problemas maritales de la pareja real eran tan evidentes que el monarca francés pensó que su vástago iba a llegar al trono español antes de lo esperado.

Un estudio señala que Enrique Puigmoltó, un joven y arrogante militar, fue el padre secreto de Alfonso XII

Sin embargo, con el paso del tiempo, la reina tuvo doce hijos, de los que solo cinco superaron la niñez. En la Corte francesa no contaron con la larga lista de amantes que coleccionó la soberana a lo largo de su reinado. Gracias a uno de ellos, el apuesto capitán José María Ruiz de Arana, Isabel II dio a luz a la infanta Isabel. El pueblo madrileño bautizó a la niña como la Araneja, en alusión a la célebre Beltraneja, supuesta bastarda de Enrique IV de Castilla.

La escabrosa historia la cuenta José María Solé en su libro Los reyes infieles, en el que también desvela que Enrique Puigmoltó, un joven y arrogante militar del Cuerpo de Ingenieros, fue el padre secreto de Alfonso XII, otro de los hijos ilegítimos de Isabel, una reina tan maltratada por su propia familia que con tan solo dieciséis años fue obligada a contraer matrimonio con un gay que nunca la podría satisfacer.

Un negocio lucrativo

Francisco de Asís mantuvo toda su vida una relación sentimental con Antonio Ramón Meneses y asumió con naturalidad a los amantes de su mujer. Recibió millones de reales por reconocer como propios los hijos ilegítimos que concibió la reina.

Un dato que tener en cuenta

Los hijos que tuvo Isabel II con sus amantes inyectaron sangre nueva a la familia real española, evitando los problemas de consanguinidad que habrían surgido de haberlos tenido con su marido y primo carnal, Francisco de Asís.