En 1868, el ‘Shogunato’, gobierno militar, fue derribado y el joven emperador Meiji pasó a ser la figura principal de Japón. Por José Segovia

Aquella revolución acabó con el estilo de vida de los samuráis, guerreros del antiguo Japón. Algunos formaron parte del nuevo Gobierno. En 1882 incluso uno de ellos, llamado Shibusawa Eiichi, dirigió el Banco Nacional, creado años antes con el dinero que les fue concedido a un grupo de privilegiados guerreros de alto rango.

conocer, historia, los ultimos samurais, xlsemanal

Pero la obligación de devolver sus posesiones territoriales a cambio de pagarés del Estado y la prohibición de portar sus sagradas espadas provocaron el levantamiento de muchos samuráis. En 1877, Saigo Takamori reunió a un ejército de guerreros para liquidar la Restauración Meiji. Vestidos a la usanza tradicional, los rebeldes se enfrentaron con sus corazas, espadas y lanzas al ejército del emperador, que portaba armamento moderno. Las ametralladoras y las bombas aniquilaron a cerca de veinte mil guerreros.

Hoy en día los herederos de los samuráis siguen presentes en el ámbito financiero y político de Japón

Aquella matanza no acabó con el espíritu de los samuráis. Si en 1970 sus herederos ocupaban el 21 por ciento de los cargos directivos del país, hoy continúan presentes en los ámbitos financieros y políticos de Japón. Su legado incluye su código moral, el bushido (el ‘camino del guerrero’), que no ha perdido su vigencia con la modernidad. La honradez, la valentía, el honor, la lealtad y el autocontrol no solo son valores propios del bushido, sino los principios de una especie de religión civil que sirve de contrapeso espiritual y emocional a las influencias materiales y culturales de Occidente.
En el Japón de hoy en día los principios morales del guerrero samurái todavía siguen siendo una aspiración y un motivo de inspiración no solo para las élites financieras y comerciales japonesas, sino también para toda la sociedad. Gracias a ellos, el País del Sol Naciente tiene una poderosa herramienta para significarse dentro de un mundo tan expuesto a la globalidad.

Saigo Takamori lideró la rebelión de los samuráis de 1877: se negaban a renunciar a sus tierras

A finales del siglo XIX, el escritor Nitobe Inazô publicó un libro en inglés que le hizo famoso fuera de las fronteras de su país: Bushido. The soul of Japan (‘Bushido, el alma de Japón’). Cuando le preguntaron si este código moral podría sobrevivir con las condiciones de la modernidad, Nitobe respondió: «El bushido fue y sigue siendo el espíritu animador, la fuerza motriz de nuestro país».

Kamikazes

Los diarios de algunos de aquellos jóvenes pilotos que se inmolaron en la II Guerra Mundial desvelaron su abierta disposición a encarar la muerte con honor, lo que corresponde al ideal de los samuráis.

Huellas de la antigua casta guerrera

El sociólogo Masatsugu Mitsuyuki clasifica la sociedad japonesa moderna como una ‘sociedad samurái’, caracterizada por el individualismo en el grupo, el respeto a los mayores y el sistema feudal-capitalista.