Tras culminar el plazo que obligaba a mantener en secreto los informes de la CIA y el FBI sobre el asesinato de KennedyDonald Trump ha anunciado que los hará públicos. Por E. F. 

Donald Trump -tan propenso a las teorías de la conspiración- ha decidido liberar las más de 113.000 páginas de documentos secretos sobre la mayor de las teorías conspirativas de Estados Unidos: el asesinato del presidente John Fitzgerald Kennedy, el 22 de noviembre de 1963. Desde entonces circulan aún decenas de hipótesis acerca del verdadero autor del crimen, aunque el condenado fuese solo uno, Lee Harvey Oswald. ¿Los rusos? ¿Los cubanos? ¿La CIA?

El 60 por ciento de la población nunca creyó la versión oficial

Por ley, organismos como la CIA y el FBI pueden impugnar el libre acceso a esos documentos. En tal caso, el presidente tendría la última palabra. La revista Newsweek ha averiguado que los archivos son dos veces más voluminosos de lo que se creía y que arrojarán luz sobre muchos de los acontecimientos que llevaron al magnicidio y sobre otros episodios cruciales de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Las conspiraciones de esa guerra documentadas en los archivos incluyen la transcripción del interrogatorio a un desertor soviético, un informe sobre la presencia de un supuesto asesino a sueldo del KGB en suelo mexicano, las conexiones con la CIA de cuatro de los ladrones del Watergate y los archivos operacionales de dos funcionarios de la CIA especializados en la planificación de asesinatos. Según los últimos sondeos, más del 60 por ciento de los estadounidenses continúa sin creerse la versión oficial, según la cual Lee Harvey Oswald mató a Kennedy en solitario. Y no faltan quienes indican que eso no cambiará. No está claro que los nuevos documentos incluyan novedosas revelaciones. Sin embargo, según el reputado portal Politico, sí aparecerá mucha información potencialmente embarazosa para la CIA.

¿Un asesino a sueldo del KGB?

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Robert Baer -viejo miembro de la CIA- cuenta que antes del magnicidio Lee H. Oswald (en la foto) se reunió en México con Valery Kostikov, según Baer, «director de los operativos de asesinato del KGB». Tras el crimen, la CIA transmitió eso mismo a la Casa Blanca. El nuevo presidente, Lyndon Johnson, propuso una comisión presidencial, alarmado por una posible implicación rusa en el crimen. Entre los archivos secretos que se van a desclasificar hay uno de la CIA de 167 páginas centradas en Kostikov.