Poco antes de la ocupación alemana, en mayo de 1940, Gabrielle ‘Coco’ Chanel huyó asustada de París. Por José Segovia

Entonces era una estrella en el mundo de la moda de 57 años y una empresaria de éxito, cuyo negocio daba trabajo a cuatro mil empleados.

Los alemanes hicieron lo posible para que algunos intelectuales y artistas regresaran a la ciudad. Volvieron, entre otros, Chanel, el actor Jean Gabin y la bailarina Joséphine Baker (que era espía al servicio de los aliados). Mientras los parisinos vivían tiempos duros y los judíos eran deportados, Coco Chanel compartía una suite del hotel Ritz con su amante Hans Gunther von Dincklage, un oficial de la inteligencia alemana más joven que ella.

Cuando los alemanes entraron en París en 1940, Coco Chanel era ya una estrella de la moda

Se cree que este amante fue quien la reclutó como espía para los nazis. En Durmiendo con el enemigo: La guerra secreta de Coco Chanel, el periodista Hal Vaughan afirma que la modista fue una espía al servicio del Tercer Reich y desvela detalles de su conexión con los nazis; entre ellos, su número de agente para la agencia de inteligencia militar alemana -la Abwehr-. el F-7124, y su alias: Westminster.
Se ha dicho también que Coco se arrimó a los alemanes para liberar a su sobrino Gabriel, al que adoraba. La vida de Chanel ha estado salpicada de mentiras y medias verdades que a menudo ella misma propagaba para borrar su origen humilde.

Durante la guerra la modista vivió en una ‘suite’ del hotel Ritz con su amante, un oficial alemán más joven que ella

Su infancia fue dura. Cuando murió la madre, el padre (un buhonero alcoholizado) abandonó a los hijos. A las niñas las dejó en un convento de monjas. Gabrielle salió adelante y se convirtió en un genio de la costura. Y en una mujer de carácter difícil, casi siempre acompañada de hombres poderosos, quizá en busca de protección.

La biografía de Vaughan detalla sus actividades con su amante Von Dincklage y cuenta que la diseñadora quiso arrebatar el control de su marca de perfumes a su socio judío Pierre Wertheimer, cuyos descendientes son hoy los propietarios de Chanel.

El programa de France 3 La sombra de una duda, emitido en 2014, también documentó el espinoso asunto de la colaboración de Coco con los nazis. Cuando terminó la guerra, fue detenida e interrogada por un comité de depuración. Luego la dejaron marchar para no molestarla nunca más. Ella se fue a vivir a Suiza durante 10 años. Después regresó a París. Murió en el hotel Ritz, donde residía, a los 88 años.

Éxito vertiginoso

El aristócrata británico Boy Capel, uno de sus grandes amores, le prestó dinero para su primer taller. Pocos años después, Chanel creó un imperio de la moda y presentó al mundo su perfume Chanel n.º 5.

Cerca del poder

Uno de los biógrafos de Coco Chanel, Hal Vaughan, sostiene: «Los nazis tenían el poder y ella gravitaba hacia el poder. Era la historia de su vida».