y otras curiosidades que le servirán para comentar con su cuñado estas navidades… Por Daniel Méndez 

«La del pirata cojo, con pata de palo, con parche en el ojo, con cara de malo…». La vida aventurera que Sabina invocaba en su canción va tan unida al atuendo como nuestra imaginación infantil. Pero ¿cuánto hay de realidad en este ‘look del bucanero’? El primer caso documentado del parche en el ojo corresponde al pirata Rahmah ibn Jabir Al Jalhami, nacido a mediados del siglo XVIII en lo que hoy es Kuwait. El temido corsario habría perdido un ojo en la batalla, según el recuento de los ingleses que documentaron sus hazañas, pero lo cierto es que el hecho de que los piratas se ilustren con un ojo cubierto no se corresponde con el índice de tuertos entre quienes se dedicaban a saquear barcos. El parche tenía una función distinta. Los corsarios se tapaban un ojo con el fin de adaptarse mejor a los cambios bruscos de luz. Por ejemplo, al entrar en la bodega de su barco (o el del enemigo). Nuestras pupilas tardan poco en adaptarse al pasar de la oscuridad a mayor cantidad de luz, pero el proceso inverso puede llevar hasta 25 minutos. Demasiado, sin duda, si nos encontramos en pleno abordaje. Una manera más rápida es llevar siempre un ojo tapado y cambiar el parche de lado al adentrarse en la oscuridad. De hecho, ese ejercicio es parte del entrenamiento de los astronautas de la NASA.

El toro que primero fue tejón

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El jefe sioux Tatanka Iyotanka ha pasado a la historia como Toro Sentado, pero tuvo otros motes menos ‘prestigiosos’… Al nacer, sus padres lo llamaron Tejón Saltarín, y en su infancia sus amigos lo conocían como Slow, el ‘tranquilo’. Fue más adelante, tras demostrar su valor en el combate con tribus rivales, cuando adquirió su apelativo definitivo.

La huella del tigre de Malasia

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El personaje de Sandokán, un príncipe malayo que luchaba contra los británicos, fue creado por Emilio Salgari y, pese a los muchos intentos de buscar referentes reales, no existió como tal. Pero el mayor misterio es: ¿cómo puede ser que, si solo se emitieron por televisión seis capítulos con sus aventuras, todos los que fueron niños en los años setenta aún recuerden a Sandokán?