Un hotel de diseño, gastronómico, deportivo y cultural, en una finca histórica con 168 hectáreas de naturaleza silvestre.

Entre las playas de la costa y un parque natural de dunas y pinos atlánticos se yergue este moderno hotel, proyectado por el arquitecto portugués José Amaral Anahory. Todo blanco y transparente, dorado por el sol, tiene forma de ‘Y’, lo que permite que todas las habitaciones tengan espléndidas vistas al amanecer o al atardecer, a elección del cliente.

La planta de entrada es un lobby diáfano sin tabiques ni columnas, donde solo el mobiliario define cada espacio y su función. En un ambiente cosmopolita, esta zona alberga varios salones, bares y restaurantes. En The Oitavos la calidad de la cocina es fundamental, por eso toda la oferta gastronómica está dirigida por el chef Cyril de Villiers, formado en la escuela del gran cocinero Michel Guérard.

El Ipsilon Restaurant and; Bar ofrece su cocina imaginativa basada en marisco y pescado del Atlántico, como la dorada real con calabaza Butternut o el delicadísimo bogavante à bràs. En el Japanese Bar preparan los mejores sushi y sashimi de la región. The Atlântico Pool Bar sirve comidas ligeras en torno a la piscina infinita, que parece desembocar en el mar. En el restaurante Verbasco, ubicado en la casa club del Oitavos Dunes Golf, en su gran terraza panorámica se saborean exquisitos platos portugueses e internacionales.

El hotel cuenta con 142 habitaciones, todas con terraza privada, vistas al océano y/o al campo de golf y un alto grado de confort. Con un diseño homogéneo, están divididas en categorías y tienen ciertas variaciones. Las más sencillas tienen 40 m2 y la más amplia, 136 m2. Los lofts son de planta abierta y baño integrado, mientras que las suites tienen salón y comedor. Además, en la cima de un cerro hay una villa privada con vistas de 360º, del cabo de Rocha a la sierra de Sintra, piscina de agua marina climatizada y mayordomo.

Por sus 168 hectáreas de naturaleza salvaje se descubren el campo de golf Oitavos Dunes, uno de los mejores del mundo; el centro ecuestre de Quinta da Marinha, el más grande de la Península Ibérica; más el Wellness Spa y el Health and; Racket Center, con 8 canchas de tenis, 3 pistas de squash y 8 pistas de pádel. Además, de mayo a septiembre el hotel celebra conciertos al aire libre, desde música clásica hasta nuevos artistas portugueses, actuaciones de DJ y grupos de jazz, blues y soul mientras se contempla una increíble puesta de sol. En The Oitavos nadie se aburre.