Esta ballena, varada en una playa de Filipinas, está ahíta de plástico. Tan llena está que los desechos se le salen por la boca. Por Fátima Uribarri

No es extraño: cada año se vierten en los océanos ocho millones de toneladas de plástico. Y Filipinas es una de las naciones campeonas en echar basura a los mares: solo le ganan China e Indonesia. Es muy preocupante: en 2050 habrá más plástico que peces en los océanos, según alerta la Fundación Ellen MacArthur. Greenpeace advierte que 267 especies marinas (entre ellas, las ballenas) están en peligro porque se enredan o tragan estos desechos tan difíciles de erradicar. Por eso, Greenpeace ha construido esta ballena. Es de plástico. Es una instalación de arte-protesta situada en la idílica playa de Naic, en la provincia de Carite.