México está en una zona de choque de placas tectónicas y sobre un suelo ‘blando’ vulnerable

Dos potentes terremotos han sacudido México en menos de dos semanas: el de Chiapas, de magnitud 8,1 en la escala Richter, que dejó 96 muertos, y el del DF, de magnitud 7,1 y con al menos 250 víctimas mortales. Y llueve sobre mojado: en el último siglo se han producido 19 seísmos de más de 6,5 grados en esa área.

La razón geológica parece evidente. México descansa sobre una convulsa zona de placas tectónicas incluida dentro del llamado ‘Cinturón de Fuego del Pacífico’. Pero hay otra causa para que sus efectos sean tan devastadores, mucho más que en Japón, también dentro del mismo cinturón.

Algunas zonas del DF están sobre sedimentos de antiguos lagos

En Chiapas son habituales los suelos de arena, y las casas carecen de cimientos o estructuras sólidas. En la capital, la razón es otra. Existen zonas de Ciudad de México donde el mismo movimiento se siente de forma más intensa. Se debe a que gran parte del centro del DF, sobre todo las colonias Roma y Condesa, se encuentra sobre el sedimento de antiguos lagos, lo cual hace que el suelo sea menos firme y más propenso a agitarse como gelatina.

El  19 de septiembre se produjo un terremoto en México.  Justo ese día se cumplían 32 años del terremoto de 1985 , que causó más de 10.000 muertes, arrasó 30.000 edificios e hirió a unas 68.000 personas.