El agua desapareció. Al haber una presión atmosférica muy baja, el ojo del huracán atrae el agua del mar, que se retira de la periferia. Por eso, baja la marea de manera tan exagerada cuando se avecina un huracán. Por Fátima Uribarri

Sucedió antes de la llegada de Irma a la costa del Condado de Manatee, en Florida. Y los manatí­es se quedaron varados en el fango. No fue fácil rescatarlos: estos mamí­feros sirénidos pesan entre 300 y 500 kilos.

Un grupo de voluntarios logró colocarlos sobre lonas y los arrastró 90 metros hasta el agua. Luego llegó Irma. Pero ellos ya estaban a salvo.