Descubra por qué un mito tan extendido no tiene base científica

Sin duda, una de las frases más repetidas por los padres a los niños es: «No veas la tele tan cerca que te van a tener que poner gafas». Pero lo cierto es que no hay ninguna prueba ni base científica que demuestren que ver la televisión acercándose mucho a la pantalla sea perjudicial para la vista. La Academia Americana de Oftalmología afirma que, en realidad, los niños pueden enfocar de cerca sin desarrollar cansancio ocular mejor que los adultos, de ahí que tiendan a colocarse cerca del televisor o sostener lo que están leyendo muy cerca de los ojos. El portavoz de la asociación, el doctor Richard Bensinger, es rotundo: «Los televisores no producen ningún tipo de daño físico». Añade que el hecho de que un niño se ponga muy cerca del televisor puede indicar que es miope, pero la miopía no ha sido causada por el aparato.

No causa ningún daño, pero se ve mejor sentados a cinco veces la distancia del ancho de la tele

Para no alarmar a quienes vean a sus hijos pegados a la pantalla, conviene tener en cuenta que otra razón por la que los niños se acercan tanto es, en muchas ocasiones, para escucharla mejor porque hay ruido en el entorno. En la misma línea se posiciona la Asociación Canadiense de Optometristas: sentarse muy cerca no daña la vista, a lo sumo puede causar fatiga, pero esta se va tan pronto como descansa la vista. Los canadienses analizaron también la repercusión de ver la televisión en ambientes más o menos iluminados. Aunque de igual modo no se registró ningún problema ocular, los entornos demasiado oscuros pueden intensificar la fatiga. En cuanto a la distancia más adecuada no porque sea malo, insisten, sino por eficacia de la visión, su recomendación es que sea cinco veces la distancia del ancho del televisor.