Científicos alemanes han descubierto que su bacteria ha pervivido en el continente durante tres siglos. Así que las pandemias no procedían de Asia, como se creía. Por Fátima Uribarri

Es probable que la Yersinia pestis, bacteria que causa la peste, consiguiera sobrevivir durante siglos dentro del continente europeo. Investigadores alemanes han analizado esqueletos de los siglos XIV a XVII.

El médico suizo Alexandre Yersin dio con la bacteria causante de la enfermedad en 1894. Por él se llama Yersinia pestis

En algunos obtuvieron material genético de la bacteria Yersinia pestis y lo compararon con genes bacterianos procedentes de otros esqueletos europeos. El resultado fue que los patógenos compartían una huella genética prácticamente idéntica. Estos hallazgos contradicen la tesis de que el virus llegó desde Asia en forma de oleadas epidémicas, como se creía hasta ahora.

Todavía no se sabe con certeza cuál fue el huésped en el que la bacteria consiguió sobrevivir

Lo que todavía no se sabe con certeza es cuál fue el huésped en el que la bacteria consiguió sobrevivir en Europa durante tres siglos. «Quizá fueran los piojos, pero no podemos asegurarlo», dice el biólogo molecular Holger Scholz. En el siglo XIV, la peste se llevó por delante a la mitad de la población europea. Algunas fuentes hablan del 60 por ciento de sus habitantes. En la Península Ibérica se calcula que mató a casi cuatro de sus seis millones de habitantes.

Catástrofe

Hubo zonas, como Navarra y Cataluña, en las que la mortalidad era de entre el 50 y el 70 por ciento. Esta catástrofe demográfica tuvo importantes consecuencias sociales, políticas, económicas y artísticas: aceleró el fin del feudalismo e impulsó el Renacimiento. El espanto del siglo XIV comenzó cuando los mongoles catapultaron a la ciudad asediada de Caffa los cadáveres de víctimas de la peste.

La peste afectaba por igual a ricos y pobres. Mató a monarcas como Alfonso XI de Castilla y Juana II de Navarra

Fue la primera guerra bacteriológica. Los genoveses de Caffa difundieron la peste en sus rutas comerciales. El mal fue muy veloz: se expandió desde Escandinavia hasta Etiopía. De Europa solo se libraron las lejanas Islandia y Finlandia. Este brote, de entre 1346 y 1553, ha sido el más virulento. Hubo otro en el siglo VI también catastrófico. Y vinieron nuevas andanadas, hasta el siglo XVIII.

Sevilla

En Sevilla, por ejemplo, hubo un brote en 1649 que se llevó por delante a casi la mitad de sus habitantes. Hasta ahora se creía que la peste entraba una y otra vez en el continente europeo a través de las rutas comerciales de Asia Central. El reciente estudio alemán abre nuevas posibilidades.

Bacteria Letal

La primera epidemia documentada se produjo en el siglo VI, pero la bacteria no fue descubierta hasta 1894. El patógeno Yersinia pestis mató solo en el siglo XIV a 50 millones de personas, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La enfermedad se presenta en diversas formas: la peste bubónica, llamada así por la inflamación del ganglio linfático, conocido como bubón; la peste septicémica, que produce manchas oscuras en la piel (de ahí procede el apelativo de peste negra) y la peste neumónica. En la actualidad, un diagnóstico precoz y los antibióticos permiten altas probabilidades de curación. No obstante, en el año 2013 la OMS registró unos 800 casos, de los cuales 126 terminaron en fallecimiento.