Correr mejora las defensas y la capacidad cardiopulmonar y hace que el cerebro genere endorfinas, la hormona de la felicidad. Por Daniel Méndez

Atenerse a unas sencillas reglas permite aumentar el rendimiento y la sensación de bienestar. Regla número uno: nada de estrés.

Principiantes

Basta de excusas. Si es joven y está sano, empiece ya. Pero si tiene más de 35 años, sométase antes a un reconocimiento médico, que incluya pruebas cardiológicas. Cuidado: las personas con sobrepeso o hipertensión, diabetes o colesterol altos y los fumadores son grupos de riesgo. Si pertenece a alguno de ellos, consulte al médico y vaya poco a poco.

Avanzados

El mejor modo de perder el placer de correr es compararse con los demás. No se exija demasiado. El cuerpo necesita su tiempo. Los tendones y ligamentos se adaptan a los esfuerzos más despacio que los músculos. Para correr un medio maratón, hay que entrenar al menos un año; para un maratón completo, un año y medio. Paciencia.

Comer y beber

Puede tomar alimentos fáciles de digerir hasta 45 minutos antes de correr. Los plátanos aportan energía y minerales. Si no, fruta o pan con queso fresco y miel. Tras la carrera: beba mucha agua. El cuerpo necesita, además, hidratos de carbono. Lo mejor: otro plátano. Si el entrenamiento fue intenso, las proteínas ayudan a crear músculo: patatas, huevo…

Antes y después

Tómese con calma los primeros diez minutos de entrenamiento. Antes de una sesión estire. Caliente por intervalos (de 15 a 20 minutos). Nunca termine la sesión con un esprín: al final de una sesión, el cuerpo está sin energías; la capacidad de concentración, reducida, y el riesgo de lesión es mayor. Termine con cinco minutos de trote relajado. Tras una sesión camine diez minutos y estire…