Solemos creer que, una vez que hemos crecido, nuestro esqueleto ya está ahí para soportarnos, aguantando lo que le echemos encima… Y no es así. Cada vez es más clara la relación de estos órganos vivos en constante cambio con lo que hacemos y consumimos

Ejercicio diario

Insustituible. Caminar, correr, bailar, subir escaleras, practicar montañismo, deportes de raqueta… estimulan la producción de hueso y reducen la pérdida de masa ósea.

Calcio y lácteos

Bajo la lupa. Así está el rol de los lácteos en la prevención de la osteoporosis. Los expertos ‘antilácteos’ dan dos datos: los países que más los consumen son los que mayores tasas de osteoporosis tienen en el mundo. El hombre, además -dicen-, es el único mamífero que toma leche tras el destete. Los ‘prolácteos’ insisten en que la leche es el alimento que más calcio proporciona y señalan otros culpables: sedentarismo, baja exposición al sol y dieta procesada, pobre en nutrientes.

Los médicos concluyen. Manuel Sosa Henríquez, del Hospital Universitario Insular, dice: «Ningún nutriente actúa en solitario, y la salud de los huesos depende de una acción sinérgica entre muchos factores». Propone obtener el calcio a través de la dieta, con los lácteos como ‘parte’ de una alimentación variada. ¿Los suplementos de calcio? Hoy se cuestiona su empleo en solitario y se utilizan en combinación con la vitamina D.

Vitamina D

El milagro del sol. «Todas las células tienen receptores de vitamina D, que producimos al exponernos al sol, lo cual revela que evolucionamos en la Tierra expuestos a la luz solar», dice Esteban Jódar, jefe del servicio de endocrinología del hospital Quirón de Madrid. «Pasamos el día en interiores, a un gran precio: la vitamina D, vital para absorber el calcio de la dieta y el remodelado óseo, previene afecciones autoinmunes (AR, esclerosis múltiple…), males cardiovasculares y tumores.

¿Problema con soluciones? «El gran problema es el déficit generalizado de esta vitamina. En adultos llega al 70%; en los jóvenes, al 30%, y al 87% en los ancianos. En invierno, en sitios con poco sol, los suplementos son una opción. Otras fuentes de esta vitamina: pescados azules, yemas, hígados…

Vitamina K

Fija, da esplendor… y ayuda a que el calcio se deposite en huesos y no entre las articulaciones y en las arterias. «Por eso estas se ‘endurecen’ (aterosclerosis): parte de la placa arterial son depósitos de calcio», dice María J. Gómez de Tejada, de la Universidad de Sevilla. La K está en hojas verdes, aguacate, yemas, leche entera, aceite de oliva..