El cerebro

La amígdala, el centinela emocional del cerebro, presenta un tamaño mayor en niños cuyas madres registraron elevados niveles de estrés durante el embarazo. Los estudios demuestran que estos niños sufrían problemas emocionales con mayor frecuencia.

La placenta

El estrés materno durante el embarazo hace que el bebé reciba grandes cantidades de cortisol, la hormona que se libera como respuesta al estrés. Además, puede producir una reducción del aporte sanguíneo en la placenta. De esa manera, llegan menos nutrientes al feto.

El sistema inmunitario

El estrés prenatal altera la actividad del sistema inmunitario. Otros posibles riesgos: enfermedades cardiovasculares y de las vías respiratorias.

El envejecimiento

Las células de los hijos de madres estresadas presentan telómeros (terminaciones protectoras de los cromosomas) más cortos. Es posible que esto lleve a que las células envejezcan más rápido, además de hacer que, con el tiempo, los niños sean más propensos a las enfermedades.

El metabolismo

El estrés de la gestante es responsable de un mayor índice de masa corporal de los bebés y de una resistencia relativa a la insulina. La con-secuencia es un mayor riesgo de desarrollar diabetes.