La carretera que atraviesa el increíble paisaje de las cumbres de Baise es una pirueta técnica y un pecado ecológico. En China ha provocado un grave conflicto. Por Carlos Manuel Sánchez

Será la autopista «más bella» del mundo. Al menos, eso dice la propaganda oficial china. La ruta S60 entre Hepu y Napo, que atraviesa las maravillosas colinas de Baise, un paisaje kárstico en la provincia de Guangxi, ofrece unas vistas panorámicas extraordinarias. Las obras de ingeniería para salvar los pasos montañosos son del más alto nivel técnico, con elegantes circunvalaciones en forma de tréboles de cuatro hojas. Para China, es el progreso. Baise, en la frontera con Vietnam, es una de las provincias menos desarrolladas. Y la mejora de sus comunicaciones atraerá el turismo. A ojos occidentales, sin embargo, se puede ver como un atentado ecológico.

Los chinos replican que Europa y EE.UU. han construido durante siglos sin pensar en el medioambiente

Los medios chinos replican que es muy fácil criticar cuando se llevan dos siglos implantando la red ferroviaria y de carreteras, como ha sucedido en Europa y en Estados Unidos (China lleva dos décadas), y que solo cuando las han terminado se han vuelto cuidadosos. La imagen aérea ilustra la tensión entre dos concepciones opuestas del progreso: la de los que dan prioridad a la tecnología y la movilidad y la de los que quieren proteger el medioambiente. El Gobierno chino lo tiene claro. Y se ha embarcado en un frenesí de obras mastodónticas desde la inauguración de la presa de las Tres Gargantas: el puente más alto del mundo, el mayor ascensor de barcos, el radiotelescopio más grande… Y exhibe cifras asombrosas para justificar sus récords. Una operación salida en las fiestas nacionales pone 750 millones de coches en la carretera. Y las autoridades no están dispuestas a que se repitan atascos como el de 2010, cuando miles de conductores quedaron atrapados en sus vehículos durante diez días.

OTRAS MACROOBRAS DE RÉCORD

El puente de 55 kilómetros

En forma de ‘Y’ para conectar las ciudades de Hong Kong-Zhuhay Macao, es el puente marítimo más largo del mundo. Tiene 55 kilómetros, un túnel submarino y dos islas artificiales. Cuesta 13.600 millones de euros. Se abre al tráfico el mes que viene.

La autopista de 50 carriles

Un ejemplo de que las autoridades chinas hacen las cosas a lo grande es la autopista G4 entre Pekín y Macao. Tiene nada menos que 50 carriles. Pero eso no garantiza que esté libre de embotellamientos.

El ave de los 420 millones de pasajeros

China ronda ya los 20.000 kilómetros construidos de línea de alta velocidad y encabeza el ranking mundial, tanto en longitud como en número de pasajeros: 420 millones al año. Y es solo el principio. El AVE acaba de empezar a utilizarse.