Lorenzo Silva se ha retirado de Twitter. Es uno de los últimos en abandonar las redes sociales, como han hecho otros muchos personajes públicos…

“Soy un tipo de palabra. Me he ido ya antes de muchos sitios y no he vuelto a ninguno”

P. Su último mensaje rezaba: «Superluna en Venecia. Buena imagen para desconectar para siempre de Twitter. Gracias a todos, pero esto dejó de compensar».

R. ¡Y ha generado una repercusión que no me esperaba! No quería dar ningún mensaje al mundo. Me fui como decisión personal, sin más alcance.

P. ¿Por qué se va?

R. Porque me roba tiempo. Mucho de ese contenido, sea el señor que me llama ‘fascista’ o el que me llama ‘rojo de mierda’, implica una pérdida de tiempo.

P. No todo son insultos.

R. En Twitter hay mucho material interesante y por eso he estado siete años… Me dejó de interesar cuando vi que invertía más tiempo procesando lo que no me interesa que lo que sí. Y punto.

P. También se refiere a las grandes corporaciones que hay detrás.

R. Exacto, ¿tengo la obligación de trabajar para engrosar los ingresos de unas compañías de las que yo no soy accionista? Sin embargo, sí tengo una obligación moral conmigo mismo de no malgastar mi vida.

P. Le noto más beligerante que hace unas semanas…

R. Es que leo cosas que me demuestran que la gente es muy malévola y hace juicios morales sin detenerse a escuchar lo que estoy diciendo. Es mi postura, yo no he hecho una enmienda a la totalidad de Twitter. Simplemente digo que a mí no me vale. Hay que reivindicar el derecho a ir en la corriente, al margen de ella o contra la corriente.

P. Vuelve a viejas vías de comunicación con sus lectores.

R. Sí, a la web, por ejemplo. O a mi blog o a mi correo electrónico. Y, dado que hay gente interesada en Twitter y Facebook, yo le introduzco un automatismo a la web para que lo que haga se difunda en las dos cuentas que tengo en Twitter y Facebook.

P. No las cierra.

R. No, pero le sustraigo a esas redes mi presencia personal.

P. ¿Ha cambiado Twitter?

R. El último año y medio en el Twitter español, la cosa se ha enrarecido mucho. Se ha vuelto más violenta. No huyo de la confrontación ideológica, pero acaba generando cansancio asistir siempre a ese tipo de expresión grandilocuente.

P. Todo se magnifica en las redes.

R. Pero no solo por el troleo. Twitter se ha convertido en una herramienta de propaganda. Allí se hacen propaganda todos, desde Trump hasta Putin; el independentismo o sus contrarios.

P. ¿Y por qué resulta tan atractivo para tantos?

R. Twitter maneja las inercias de nuestro cerebro, que está programado para la curiosidad, para no dejar sin respuesta a los estímulos y yo me veía a mí mismo perdiendo el tiempo, por mucho que intentara controlarlo.

P. Muchos de los que se han ido terminan volviendo.

R. Yo suelo ser un tipo de palabra. ¡Me he ido ya de unos cuantos sitios y no he vuelto a ninguno!

También te pueden interesar estas noticias sobre redes sociales…

¿Hartos de las redes sociales?

Jack Dorsey, fundador de Twitter: “La tecnología amplifica las mentiras”

El fundador de Twitter visita el municipio más tuitero del mundo en Granada

Reputación digital: los proscritos de la Red