Nací en Torrelavega y llevo 57 años ejerciendo de cántabro. Soy actor. Gané un Goya por La buena estrella. Protagonizo la versión española de Cheers, la mítica serie de los 80. Por David Benedicte

XLSemanal. Los acusan de no captar el espíritu de la serie original.

Antonio Resines. [Serio]. ¡Joder, es que parece que hemos violado a unas ancianas adaptando Cheers! ¡Pero si lo único que hemos hecho es copiar el bar y ajustar una serie de tramas!

XL. Se habla también de falta de originalidad y chistes infantiles.

A.R. ¡Ya, y cuarteleros! ¡Es que yo me descojono! Pues sí. A ver, algunos chistes han sido un poco heavies. Eso es verdad. Pero no todo es así.

XL. Veo que, por más veterano que sea, no se acostumbra a las críticas.

A.R. No, a ver. A nadie le gustan. Es evidente. Es como si te dicen a ti que la revista donde escribes es una mierda. ¡Lo que me indigna son las críticas hechas a destiempo y con mala leche!

XL. ¿Como la que dice que usted siempre hace el mismo papel?

A.R. Eso sí que me ‘mosquea’. ¡Anda que tiene cojones! Cuesta mucho tiempo, mucho esfuerzo, muchas ganas y no, no hago de mí mismo, yo soy distinto a como salgo. ¡Llevo oyendo esto 30 años, desde que empecé!

XL. ¿Se acuerda de qué ha sido lo mejor que le ha ocurrido en un bar?

A.R. Sí, claro. En el Calle 54, de Madrid, pude ver a Bebo Valdés tocar el piano con intervenciones de Diego El Cigala.

XL. ¿Y lo peor?

A.R. No lo sé. Digamos que no me acuerdo. Alguna vez que habré salido gravemente perjudicado [sonríe].

XL. ¿Y recuerda la última vez que tuvo que salir de uno con ‘ayuda técnica’?

A.R. No. Yo esas cosas las hago en privado. No se cuentan. Ni de coña.

XL. Usted, de tapa, pedirá siempre La Gula del Norte por contrato, ¿no?

A.R. No, porque, además, se me va a acabar el contrato, sospecho. Suelo pedir tortilla de patatas.

XL. Si le pido la receta para salir de esta crisis nuestra, ¿me la daría?

A.R. Hay un problema gravísimo que no entiendo por qué no se afronta de una puta vez. Se llama fraude fiscal. Se calcula que es el veintitantos por ciento de la economía. ¡Que la gente pague sus impuestos! ¡Y si no, a la cárcel!

XL. Madridista confeso. ¿Mourinhista? 

A.R. Para nada. No me gusta su actitud, su soberbia. Aunque con la gente que hay ahora en el Madrid, yo me atrevería a entrenar al equipo tranquilamente.

XL. Una para sacar nota. España, sin bares, ¿sería menos España?

A.R. Seguro. Seríamos otro país. ¿Sabías que entre Atocha y Antón Martín hay más bares que en toda Finlandia?