Soy Argentina, tengo 40 años y vivo en Madrid. Soy la directora general de Stage Entertainment, empresa responsable del fenómeno de los musicales en España. El último estreno, El Rey León, en Madrid.

Julia Gómez. Lo pasé mal. Sobre todo cuando tuve jefes mexicanos. Son bastante machistas. Fue un caso de mobbing. Me llevó al psicoanalista. Hay gente que aún piensa que, en el trabajo, valen más las pelotas que las neuronas.

XLSemanal. ¿Y somos en España tan machistas como esos mexicanos?

J.G. No, al contrario. Para nada. En absoluto. Y menos ahora que estoy con holandeses y a ellos sí que les da igual que seas transexual. Lo importante es tu mérito y tu capacidad de trabajo.

XL. Topicazo sexista. Amiguita del jefe . ¿Cuesta quitárselo de encima?

J.G. Sí, sobre todo cuando eres joven y guapa. Ese prejuicio existe. Creen que, si eres lista, estás obligada a ser gorda y fea.

XL. Si yo le dijese. Hakuna matata , ¿con qué me saldría usted? 

J.G. Con que no se puede hablar solo de eso para promocionar el nuevo musical.

XL. Oiga, y si el rey es un león, ¿qué animal sería la duquesa de Alba?

J.G. [Ríe]. Estaría por encima del león. Es un animal que no han inventado llamado duquesa de Alba. Es un nuevo eslabón.

XL. Le acerco una silla y un bombín, ¿sería capaz de cantarme y bailarme aquí el Mein Herr de Cabaret? 

J.G. No [ríe]. Pero si me invitas a unas copas y me llevas a un karaoke, quizá sí.

XL. Imaginemos que es usted la `Bella´, ¿quién sería su `Bestia´ parda? 

J.G. [Piensa largo rato]. No lo sé. Tengo muchas. Pero no vamos a dar nombres.

XL. ¿Cabe alguna posibilidad, por pequeña que sea, de que Los Miserables sean rescatados por la UE?

J.G. [Ríe]. Cabe, y creo que después del 15-M se demostró cuán actual seguía siendo la novela. Tras el exitazo en el que nadie creía, basándose en algo tan oscuro, vinieron todos los productores de Europa a ver qué estaba pasando aquí.

XL. ¿Quién es el más fantasma de esta ópera bufa en la que nos han metido?

J.G. Todos. El sistema, los políticos y nosotros por votarlos.

XL. Es usted católica y acaba de casarse con un judío. Ahora dígame que se conocieron en una mezquita

J.G. [Carcajada]. No. Pero ni él es practicante ni yo tampoco. Y eso ayuda.

XL. ¿La ceremonia fue por lo civil?

J.G. Así es. Precisamente nos casó Gallardón. Lo que aún no sé es si ha sido su última boda. Fue hipermadrileña. De la Plaza Mayor al Casino de Madrid.

XL. Uno de sus hijos le dice. Mamá, yo no quiero ser artista, sino rabino .

J.G. No creo que me salgan rabinos ni artistas. En cualquier caso, los educaré en una completa libertad.

“Typical catalan”. Pa amb tomáquet, zumo de naranja, un café con leche y tiempo. Lo sé. Es un desayuno muy poco argentino, pero es que, cuando vivía allí, no tomaba nada .