Tacones de vértigo, pantalones pitillo, camisetas lavadas Las creaciones de esta diseñadora francesa vuelan de los escaparates. Su estilo urbano arrasa entre las ‘cuarentañeras’ que no se resignan a dejar de ser seductoras. Charlamos con la creadora de moda.

La mujer con más estilo de Europa está arrodillada en el suelo de hormigón de su estudio parisino, con el pelo recogido, unos vaqueros ajustadísimos de cintura baja y un cigarrillo de liar apagado entre los dedos. Hablamos de Isabel Marant, la diseñadora francesa responsable del look más recurrente entre las mujeres mayores de 25 años. vaqueros ceñidos, tacones de aguja, botas gastadas, chaqueta corta y camiseta. La silueta a lo Marant resulta inconfundible. un tanto desaliñada y con un punto sexy. Un estilo creado por una mujer que cada temporada lanza una nueva prenda que se convierte en imprescindible. unas zapatillas deportivas de tacón alto, unos vaqueros a rayas, unas botas de ante con flecos Piezas que salen volando de las tiendas y que de un modo u otro terminan por aterrizar en nuestras vidas.

Hija de padre francés y una madre alemana directora de una agencia parisina de modelos, Marant -de 44 años- parece estar exhausta y es muy raro que conceda una entrevista. Mi trabajo es el de crear prendas de vestir , explica con su grave voz de fumadora. Así que, cuantas menos entrevistas me hagan, más tranquila me siento. Entiendo que haya curiosidad por saber quién es la persona que está detrás de la marca, pero nuestro trabajo no es el de vendernos a nosotros mismos, sino el de vender nuestros diseños. Yo no busco la fama . Sus zapatillas deportivas destrozadas son un ejemplo más de su personalidad. Isabel tiene un solo par y siempre las lleva puestas, así que es normal que se caigan a pedazos explica su estilista Jane How. Ella es así. Alguna vez que he entrado en el estudio sin avisar, me he encontrado a Isabel en bragas, cortando telas en el suelo .

En su taller parisino, extenso y dotado de una gran claraboya hay un sinfín de botones, abalorios, brazaletes, maniquíes, un horno de carbonización La historia acumulada de su marca comercial establecida en 1994. En la puerta de al lado se encuentra el taller, donde las costureras están atareadas con sus máquinas. El departamento comercial apenas se las arregla para satisfacer los pedidos internacionales, que se han multiplicado, lo cual parece dejar atónita a Isabel. Yo siempre he hecho más o menos lo mismo -apunta encogiéndose de hombros-, pero es posible que ahora la filosofía de la moda se haya acercado a mi forma de entender las cosas .

Es un hecho que el mundo de moda ha adoptado un aire informal, por lo que las creaciones de Marant -pantalones caídos, suéteres amplios, sudaderas, zapatillas deportivas – están en el buen camino. Su estilo resulta un tanto rockero, lo que explica que Kate Moss se muera por sus pantalones de cuero, vaqueros con parches y suéteres de alpaca.

Pero ¿por qué Marant? ¿Y por qué ahora? Las creaciones de Marant son caras, carísimas muchas veces, pero no lo aparentan. Tienen un aire de segunda mano o de rescatadas de un armario. No llevan logotipo ni resultan ostentosas, y apenas exhiben rasgo distintivo alguno.

Por su parte, Marant parece estar a punto de pedir disculpas por esos precios tan altos. Detesto la idea de consumir por consumir. Pero si me compro una prenda que es cara, sé que voy a usarla, vestirla y conservarla durante tiempo. Mis precios han ido incrementándose poco a poco, porque los costes de las telas han aumentado, al igual que los de manufacturación. Hago lo posible por mantener precios razonables, porque estoy en contra de gastar todo el dinero en ropa .

Igual no se nota -agrega, mientras da un bocadito a la tarte au chèvre procedente de la boulangerie de la esquina-, pero no me resulta fácil conseguir que mis creaciones tengan este aspecto desgastado. El truco está en deteriorar unos materiales que son demasiado nuevos, a fin de que parezcan antiguos, y dotarlos de historia. Necesito mucho tiempo para conseguir el nivel justo de deconstrucción. Se trata del negligée chic, una actitud muy francesa que adoro. hacer que una cosa parezca fácil cuando no lo es. Se nota que una chica es francesa por el cuidado que pone en su imagen sin parecer que lo pone .

Las propuestas de Marant definen mejor el estilo francés que los consabidos clichés sobre las mujeres galas que nunca engordan, visten bragas de encaje, fuman cigarrillos Gauloises y nunca combinan el bolso con los zapatos. Marant es una diseñadora de éxito internacional que todas las mañanas lleva a su hijo de ocho años, Tal, a la escuela vestido con una chaqueta gastada y con la capucha puesta . Su deseo de mantener la privacidad explica la razón por la que todos los fines de semana Marant y su marido Jérôme Dreyfuss se van con Tal a una minúscula cabaña de madera situada junto en Fontainebleau, a 50 kilómetros de París. Un lugar provisto con una vieja nevera y sin agua corriente, por lo que es preciso vaciar el retrete con un cubo. Como dice su marido. Resulta sorprendente lo poco que uno necesita para vivir .

Cuando empezaba en el mundo de la moda, solía abrir mi armario por las mañanas y preguntarme. ¿Qué puedo ponerme hoy?. Y el problema es que había algunas prendas demasiado bonitas para llevarlas cada día. Algunas de mis ropas favoritas son las que tengo desde hace muchísimo tiempo. Es posible que estén gastadas, pero con ellas me veo estupenda . El logro de Marant ha sido el de aportar a las mujeres profesionales y de mediana edad un nuevo uniforme. sexy, atrevido, práctico. No es de extrañar que hayan surgido tantas imitaciones. Casi todo cuanto triunfa estos días -ya sea en Cos, Maje, Zara, Topshop o Gap– está en deuda con Marant. A Isabel le resulta difícil la transformación en una marca global. No para ni un segundo. Anda sobrecargada de trabajo porque quiere hacerlo todo personalmente y está empeñada en no dejar ningún detalle al azar. Para Isabel, el proceso lo es todo. Las ropas de Marant se manufacturan en su propio estudio .

Hago todos los prototipos aquí , confirma Marant mientras pasea por su atélier. Yo necesito ver cómo una prenda es confeccionada, paso a paso. Siempre me implico persnte en el proceso y hago cambios. En ocasiones, el resultado final no tiene nada que ver con el dibujo inicial. Nunca termino de sentirme feliz o entusiasmada, pero es lo que me empuja. Una semana después del último desfile, me puse a diseñar la colección de invierno, precisamente porque me sentía frustrada con la colección de verano. Me daba cuenta de que no había salido bien del todo. Y en momentos así me pongo a dibujar otra vez. No puedo permitirme no tener ideas .

No es de extrañar que tenga un aspecto tan fatigado como el de las zapatillas que diseña. Su forma de relajarse ( de joven era muy dada a salir de fiesta , explica con una sonrisa torcida). escuchar al grupo de rock alternativo Arcade Fire en su iPod. Hay días que son imposibles. todo el mundo acude a mí y soy incapaz de marcharme de la oficina sin relajarme con la música y preguntarme si he sido fiel a mí misma durante la jornada . Su colección para el verano de 2012 incluye unos pantalones vaqueros con estampado de piel de serpiente, chaquetas embellecidas, prendas de punto de malla, pantalones de chándal estrechos y con la cintura baja, chaquetas de béisbol, camisetas de estilo sudadera y vestidos que acentúan las curvas. El próximo julio, Marant va a abrir su primera tienda en el Reino Unido, en el muy exclusivo distrito londinense de Mayfair. Si al entrar ella te tropiezas con una mujer atareada junto a la puerta del almacén calzada con unas viejas zapatillas deportivas y una expresión preocupada en el rostro, que sepas que se trata de la mujer con más estilo de Europa.