Nací en Zaragoza en el 71. Soy el director de Amar en tiempos revueltos. Llevamos siete años siendo líderes de audiencia y espero que, en unos meses, podamos estrenar la octava temporada.

XLSemanal. Tal y como están los tiempos, van a poder alargar la serie sin tener que cambiarla de nombre.

Eduardo Casanova. Sí, pero yo creo que aquellos tiempos estaban más revueltos. Al menos, hoy, los españoles no se matan entre ellos.

XL. ¿Cómo se pasa por encima de la Guerra Civil sin que se le subleve la mitad de la audiencia?

E.C. La clave está en hacer la serie con mucho respeto y con mucho cariño, evitando herir a nadie.

XL. ¿Es verdad que empezaron a grabar un 18 de julio?

E.C. [Sonríe]. Sí, fue una coincidencia. Entonces nos encargaron 90 capítulos, cuatro meses de emisión diaria y, de momento, van siete años.

XL. ¿Cuántos actores se mantienen desde el principio?

E.C. Solo los tres protagonistas. Marcelino, Pelayo y Manolita. Y del resto del equipo, los guionistas y yo.

XL. ¿Cuántas caras hemos visto pasar a lo largo de estos siete años?

E.C. Más de 1000 actores; pero fijos, sumando las distintas temporadas, entre 180 y 190. Todos los años ofrecemos nuevas tramas, nuevos actores Así no nos aburrimos nunca. Pero es frecuente que recibamos cartas de gente muy enfadada porque nos hemos cargado a algún personaje.

XL. ¿Tienen claro que van a seguir?

E.C. No sabemos nada. El nuevo presidente tiene que tomar la decisión; al igual que con otras series como Águila Roja, Cuéntame o Gran Reserva.

XL. ¿Cuánto le cuesta a TVE cada capítulo?

E.C. 56.000 euros, un precio irrisorio. Es un presupuesto muy bajo con la calidad que estamos dando.

XL. ¿Siempre han sido líderes de audiencia?

E.C. El primer año y medio, no. Entonces nos ganaba Aquí hay tomate, hasta que los superamos. Y seguimos siendo los primeros.

XL. ¿Es gratificante ganar a Jorge Javier y Belén Esteban?

E.C. Sí, sin duda; pero más gratificante es que la gente nos diga las cosas que nos dice de la serie. Tenemos públicos diferentes y cada uno se ha ganado su espacio.

XL. Reconozca que el share no refleja a los que se duermen en cuanto empieza la sintonía.

E.C. Claro que hay gente que se duerme viendo la serie. ¡es la hora de la siesta! Pero eso tampoco es malo [se ríe].