La actriz que dejó a media España traumatizada por el trágico final de su personaje en ‘La señora’ vuelve a vestir traje de época para protagonizar ‘El tiempo entre costuras’, pero antes nos presenta, de la mano de Lancôme y Swarovski, los colores más alegres del otoño.

Cuando entra al estudio, comienza la revolución. Adriana Ugarte es eléctrica, divertida y guerrera como ninguna. A veces, el mundo de la moda y la belleza se olvida de las mujeres maduras, y yo creo que su papel en la sociedad es fundamental , asegura en defensa de sus fans más incondicionales. Parece que ya me han perdonado por el final de La señora [su personaje muere trágicamente], pero “todavía hay quien me regaña por la calle”, bromea mientras espera para abril el estreno de El tiempo entre costuras y nos presenta los looks más alegres de la nueva temporada.

XLSemanal. ¿Se siente más cerca de la moda ahora que ha pasado tanto tiempo entre costuras?

Adriana Ugarte. Siempre me ha gustado coser. He metido muchos dobladillos a los trajes de mi hermano e incluso me he hecho un abriguito.

XL. ¿Y se atrevería con algo más serio?

A.U. Sí, de hecho estoy diseñando mi propia línea de lencería. Me gustaría hacer algo sexy y sofisticado, pero con encajes clásicos de hilo y algodones con los que la piel reaccione bien.

XL. ¿Cuál es su idea de sentirse sexy?

A.U. Creo que una mujer debe sentirse cómoda y no vestirse con prendas provocativas solo para gustarle a un hombre. Me interesa la belleza a largo plazo. No pienso tanto en solucionarme el día con cualquier cosa para la cara, sino que prefiero desmaquillarme bien para luego no tener la piel hecha un cristo.

XL. ¿Y es muy fan de las tendencias?

A.U. No mucho, porque me parece algo muy caprichoso. La moda la marcan cuatro personas concretas como si fuera algo absoluto que todo el mundo tiene que seguir porque, si no, eres un pringao. Prefiero la moda clásica y como expresión de ti misma.

XL. ¿Y maquillarse? ¿Le divierte más?

A.U. Sí, claro. Me suelo pintar los labios, echarme rímel y los días que me veo muy tristona tiro de colorete.

XL. Además de renacer sus dotes de costurera, ¿qué más le ha aportado El tiempo entre costuras?

A.U. Sobre todo me ha conmovido mi personaje, Sira, porque lo da todo por amor y es un pedazo de pan. Con 23 años se ve al otro lado de la frontera, separada de su madre, abandonada por un tipejo, sin un duro, vendida

XL. ¿Rodar sobre la adaptación de un superventas es coser y cantar?

A.U. Uf, no te creas, ¡qué presión! Hay mucha gente que se ha leído la novela y no quiero decepcionar a nadie.

XL. No parece usted de esas personas a las que les afectan mucho las críticas

A.U. No, pero a veces me preocupo. Meryl Streep dice que lo único que no tiene que hacer un actor es buscarse en Google, pero siempre caes. Yo encontré una conversación en la que alguien decía que yo era muy guapa y otro le contestaba que no tanto, que tengo mucha mandíbula [se ríe].

XL. Antes de rodar esta serie, ¿era lectora de novelas de amor?

A.U. Sí, sobre todo de novela romántica de los siglos XVIII y XIX.

XL. ¿Y qué le parece la novela erótica para mujeres, que tan de moda está?

A.U. No me he leído el famoso libro Cincuenta sombras de Grey, pero soy muy fan de la novela erótica, por ejemplo de Marguerite Duras. Además yo creo que la sexualidad es libre, mientras no hagas daño a nadie

XL. ¿Qué le dijeron sus fans de ‘La señora’ cuando vieron sus escenas eróticas en Castillos de papel?

A.U. Pues justo las señoras mayores eran las que menos se avergozaban. Me decían que les encantaba el trío que hacía en la película. Están más liberadas que mucha gente joven. Creo que el sexo está mal entendido en España. Yo levanto la voz por una educación sexual en el colegio como algo sano.

XL. ¿Y por dónde habría que empezar?

A.U. Creo que los adolescentes tienen un sobreexceso de información sexual manipulada y errónea según la cual, cuantas más burradas te atrevas a hacer y más cañón seas, más guay eres.

XL. ¿Algo más que reivindicar, que la veo muy guerrera?

A.U. Pues mira, sí, creo que los medios de comunicación crean un canon de belleza basado en la delgadez, que hace que las adolescentes se conviertan en unas tiranas consigo mismas. Y otra cosa. ¿qué pasa con las señoras más mayores?

XL. Parecen las grandes olvidadas

A.U. Completamente. Creo que las mujeres maduras deberían tener más protagonismo en todos los ámbitos. laboral, político, en la belleza

XL. Ahora entiendo por qué le ofrecen tantos papeles de mujeres luchadoras

A.U. Sí, soy muy reivindicativa y sobre todo odio eso de que, para estar guapa, hay que sufrir.

XL. ¿Quién se inventaría la frasecita?A.U. Seguro que fue un tío.