En los ochenta eran las supermodelos, después llegaron las estrellas de Hollywood, los deportistas Aunque la estrategia de los publicitarios se adapta a los tiempos, algunos productos icono mantienen su esencia más allá de las modas. Son parte de nuestra historia.

La historia de cada una de estas firmas va inevitablemente ligada a la trayectoria de sus anuncios. A través de ellos se puede descubrir la imagen corporativa de la casa, desde su identidad hasta las tendencias que imperaban en un determinado momento. Imágenes y mensajes que, sin embargo, se vuelven eternos en el caso de algunos productos estrella que se han convertido casi en universales. como el tratamiento Re-Nutriv de Estée Lauder o el sistema de tres pasos de Clinique, relojes como los de Rolex o vinos como los de Marqués de Cáceres.

En un momento en el que muchas marcas viven obsesionadas por cambiar su imagen o su logo, la publicidad que se atreve a mantener sus valores clásicos transmite una estabilidad muy importante para los tiempos que corren , asegura Beatriz Antón, directora creativa de la agencia de publicidad Havas Life. Si jugamos a las siete diferencias y comparamos un anuncio de 1987 con uno de 2012, nos sorprenderá ver que hay muchas similitudes. Un eslogan como No me odies porque soy guapa , sacado un anuncio de Pantene de la década de los ochenta, se podría trasladar sin el menor problema a un spot de nuestros tiempos. Los eslóganes que mejor funcionan son los que adaptan o modernizan una frase popular, como puede ser el caso del famoso ‘Porque yo lo valgo’, de L’Oréal, que surge en un momento de autoafirmación de la mujer , continúa la experta. 

Se dan tantas coincidencias que incluso se repiten algunos rostros. A finales de los ochenta surgió el fenómeno de las aclamadas top models gracias a Claudia Schiffer, Cindy Crawford, Linda Evangelista, Elle MacPherson y Naomi Campbell. Todas las marcas de primera línea luchaban por contar en sus campañas con alguna de las cinco fantásticas . Y hoy en día, aunque compiten con las nuevas generaciones, siguen siendo un valor seguro. Solo cambia el look. el pelo cardado de entonces se ha transformado en una melena pulida, y las mallas de licra han dado paso a los pantalones brocados.

Otro denominador común es el fenómeno de las actrices ejerciendo de modelos. Antes de los ochenta, pocas actrices querían saber algo de la publicidad. Sin embargo, un hecho contribuyó a cambiar la tendencia. cuando Lancôme nombró a Isabella Rossellini embajadora y la mantuvo en su trono durante casi 15 años. Hoy, Scarlett Johansson o Nicole Kidman saben que una campaña de publicidad es básica para catapultar sus carreras.

El mítico Chanel Número 5 ha confiado siempre el éxito de sus campañas de marketing a las celebrities más aclamadas, desde Marilyn Monroe hasta Brad Pitt en su última campaña. A finales de los ochenta, la bella actriz francesa Carole Bouquet representaba la imagen de su perfume más emblemático. En un momento de consumo masivo, Chanel mezcla dos conceptos básicos. la sencillez de su perfume, que se ha mantenido en el tiempo, con la exclusividad de un mundo aspiracional , mantiene Beatriz Antón.