‘The New York Times’ lo ha elegido Hombre del Momento por su impecable estilo a la hora de vestir. El futbolista, sensación en el Chelsea, cierra un año lleno de éxitos deportivos con su debut como bloguero en ‘grada360.com’ y embajador de la firma IWC

Champions league, Eurocopa y participación en unos Juegos Olímpicos. ¿Podría haberle pedido más Juan Mata a 2012, uno de sus mejores años desde que debutó como futbolista? Pues aún había sorpresas. El centrocampista del Chelsea ha sido nombrado por The New York Times el Hombre del Momento por su estilo al vestir, es uno de los embajadores de la firma de relojes IWC y ha debutado como bloguero en la web grada360.com. Mientras despide a un entrenador, Roberto Di Matteo, y da la bienvenida a otro, Rafa Benítez, Juan Mata nos cuenta cómo termina el año en el que vivió la moda peligrosamente.

XLSemanal. ¿Cómo lleva lo de ser un icono de moda en Estados Unidos?

Juan Mata. [Se ríe]. Fue una noticia que me agradó y sorprendió al mismo tiempo. Luego llegaron las bromas de amigos, compañeros y familiares. Me alegro de que mi estilo pueda gustar en un medio como The New York Times.

XL. ¿Le divierte estar al tanto de lo que se mueve en el mundo de la moda? 

J.M. Me gusta, pero no soy de pasarme mucho tiempo delante del espejo ni de pensar lo que voy a llevar. Me encaja la ropa cómoda, casual y deportiva.

XL. Dicen de usted que es un creador de tendencias. ¿Mucha responsabilidad?

J.M. Si te digo la verdad, no pienso en eso. Cuando voy de compras, suelo llevar una idea muy clara de lo que necesito, pero a veces me dejo asesorar por personas cercanas que tienen estilo y saben lo que me gusta.

XL. ¿Y qué opina de su forma de vestir la prensa inglesa? 

J.M. De momento no tengo queja. No he visto muchos comentarios, pero en cualquier caso aún no he leído nada malo [se ríe].

XL. Parece que el estilo impoluto de su antiguo entrenador, Roberto Di Matteo, no le sirvió de mucho para mantenerse en el banquillo

J.M. Con Roberto vivimos momentos mejores y peores, pero siempre será recordado como el entrenador con el que ganamos la primera Champions de la historia para nuestro club. Ya era una leyenda entre los aficionados blues como jugador y su nombre estará presente en las vitrinas del club.  

XL. ¿Qué tal era su relación con él?

J.M. Muy buena. A nivel personal, Robbie me mostró confianza y apoyo, y quiero darle las gracias por todo. Le deseo mucha suerte en el futuro.

XL. ¿Qué ambiente se respira estos días en su vestuario?

J.M. Los cambios de entrenador son complicados. Me ha tocado vivir varios, tanto en España como aquí, y siempre se afrontan con la positividad de empezar una nueva etapa con ganas e ilusión.

XL. ¿Contento con la llegada de Rafa Benítez?

J.M. Claro. Rafa es un gran entrenador que tiene muchas ganas de levantar trofeos con nosotros. Ojalá sea así.

XL. ¿Ha notado si Fernando Torres sonríe más de lo normal últimamente? 

J.M. Lo que Fernando quiere es jugar y que le vaya bien al Chelsea. Está claro que con Rafa [Benítez] ha tenido un feeling especial y será bueno para el equipo que lo mantenga.

XL. ¿Cree que pronto veremos un spanish Chelsea?

J.M. Antes de la llegada de Rafa ya había una buena tropa de españoles. Al margen de los jugadores [Fernando Torres, Oriol Romeu, César Azpilicueta y el propio Juan Mata] están Paco Biosca [el director médico] e Iván Ortega [el fisioterapeuta]. De vez en cuando hacemos alguna spanish cena. Es buena señal que, cada vez más, haya españoles por los equipos de primer nivel del fútbol mundial.

XL. Si le pidieran asesoramiento, ¿a quién le gustaría meter en ese club de ‘españoles por el Chelsea’?

J.M. A muchas personas con las que he compartido buenos momentos. Quizá sería gracioso ver cómo se las apañaría Españeta, el utillero del Valencia, en un vestuario inglés [risas].

XL. Dicen que es usted el líder del vestuario. ¿Cómo se metió en el bolsillo a sus compañeros? 

J.M. Me recibieron todos fenomenal. Desde John Terry, el capitán, que me ofreció ayuda para lo que necesitara en cualquier momento, hasta el último empleado del club. Ha sido fácil encajar aquí, porque todos me han hecho sentirme muy cómodo.

XL. ¿Hubo fabada asturiana o morcillas de Burgos de por medio? 

J.M. No, todavía no he llevado nada de eso a la ciudad deportiva, pero alguno de mis compañeros ya ha catado los productos españoles que me mandan a casa y que tengo envasados al vacío.

XL. ¿Le hicieron alguna novatada? 

J.M. Por supuesto. La novatada consiste en cantar delante de todos subido en una silla en el primer viaje. Opté por La Macarena para que me acompañaran con palmas y así cantar menos, que desafino mucho. Creo que ya lo han olvidado y me han perdonado [se ríe].

XL. ¿Ha encontrado buenos amigos entre sus compañeros? 

J.M. Es un vestuario espectacular. Solemos quedar para cenar, ir a ver algún espectáculo al Royal Albert Hall, visitar lugares de la ciudad o simplemente quedarnos en casa de alguno a ver otros partidos o charlar un rato. Además, ahora que se acerca la Navidad haremos comidas y cenas de equipo como cada año.

XL. ¿Nota mucha diferencia entre el seguidor español y el británico?

J.M. En el Reino Unido hay mucho respeto por el deportista. En Londres no a todo el mundo le interesa el fútbol y no me he sentido acosado en ningún momento, pese a que acudo a conocer lugares de la ciudad, museos, actividades musicales En ese sentido vivo más tranquilo.

XL. ¿Cómo ha llevado su adaptación a Londres? 

J.M. Espectacular. Me encanta Londres, es enorme y con muchas pequeñas ciudades distintas en su interior. Tiene de todo. Además, estoy casi obligado a conocer cada vez más sitrque hago recomendaciones de esta ciudad una vez a la semana en mi blog.

XL. ¿Y qué tal la experiencia con ese blog en grada360.com? 

J.M. Muy buena. Lo había pensado varias veces, pero no me había decidido a dar el paso hasta que me animaron desde la propia página web, y ahora lo he asumido como algo normal y, al terminar la jornada el domingo, me pongo a escribir.

XL. Parece que se moja usted bastante en sus post. ¿Ha recibido críticas de sus compañeros de profesión?

J.M. Que yo sepa, no; al menos, a mí no me las han dicho. Alguna broma sí que me han hecho, pero yo los amenazo con destrozarlos en la próxima entrada [se ríe].

XL. ¿Es más fácil opinar cuando se hace por escrito?

J.M. Escribir te permite meditar más lo que dices. A veces, cuando ves transcritas declaraciones que has hecho habladas, te das cuenta de que podías haber utilizado otras palabras. Suelo medir lo que digo, pero siempre cuando hablas puede haber malentendidos. En el blog, por ahora, no los he tenido.

XL. Pues opine. ¿cómo hemos llegado a una situación en la que los equipos españoles adeudan más de 700 millones de euros a Hacienda?

J.M. Creo que en algunos casos se empezaron a gastar activos futuros, como derechos de televisión, que no eran de ese ejercicio. Al final, eso ha provocado problemas porque las cuentas no cuadran. Vivir por encima de las posibilidades, contratos que no se pueden pagar

XL. ¿Y cómo lleva a los famosos ‘troles’ de Internet? 

J.M. Ya estaba acostumbrado a todo tipo de comentarios en las redes sociales. En el blog, me tratan muy bien, así que no hay problema. Todos los comentarios que he recibido, tanto en inglés como en castellano, han sido positivos. Eso hasta ahora, que igual leen esta entrevista y van como locos a por mí [se ríe].

XL. ¿Cree que el futuro del periodismo deportivo pasa por Internet? 

J.M. Es evidente que la gente usa cada vez más los smartphones y las tabletas, por lo que es lógico que esto siga creciendo y todo se pueda consumir en la Red.