Acompañamiento perfecto

Fotos de Jose Luis López de Zubiría.

Tiempo de preparación. 35 minutos

Ingredientes. 4 patatas de tamaño mediano, 120 g de queso de cabra y unos brotes de espinacas

Elaboración. se pone al fuego una olla en la que quepan holgadamente las patatas con abundante agua con sal. Se introducen los tubérculos sin pelar en la cazuela. Conviene escoger unas patatas de tamaño medio, que por lo general suelen ser más sabrosas que las más grandes, y elegir también las que tengan la piel lisa, estén firmes y no presenten heridas. Una vez cocidas, se les quita la piel. Con un cuchillo bien afilado se le practica una hendidura en forma de cruz a cada una de las patatas. Se colocan en cocottes y se agrega sobre la cruz de cada una de ellas una porción de queso equivalente.

Acabado y presentación. se meten las cocottes en el horno y se acciona el grill hasta que las patatas y el queso presenten un bonito color dorado.Se saltean unos segundos en una sartén los brotes de espinacas y se colocan en la cocotte sobre las patatas y el queso. De esta sencilla manera se obtiene un plato fácil y sabroso que servirá como perfecta guarnición para alguna carne o pescado.

PASO A PASO

1. se cuecen las patatas, con su piel, en una cazuela con abundante agua con sal.

2. se pelan y se le practica a cada una de ellas una incisión en forma de cruz.

3. se coloca cada patata en una cocotte y se cubre con el queso.

MIS TRUCOS

Es recomendable elegir patatas de piel lisa y muy firmes al tacto. Las que presentan heridas por haber sido mal recolectadas o manipuladas verán perjudicadas sus cualidades de sabor y olor.

El vino

San Amaro 2010 ¦ Mediante una meticulosa selección de las mejores uvas (cepas de albariño de más de cuarenta años y un cinco por ciento de loureiro) del pazo San Amaro, en la zona más meridional de las Rías Bajas, se obtiene este vino blanco complejo y diferente que se ha criado cuatro meses sobre sus lías con battonages periódicos y que ha reposado otros seis en botella antes de su comercialización. Sobresale en nariz su intensa frutosidad, con aromas de fruta madura junto a matices florales y balsámicos. Destaca su mineralidad en boca, siendo carnoso y estructurado. Debe servirse fresco para acompañar platos mediterráneos, mariscos, pescados a la sal o a la brasa y carnes blancas. Precio aproximado. 12,50 euros.

JUAN LUIS RECIO