Tenía que pasar Los cuarenta, los cincuenta, los sesenta y hasta los ochenta. Todos han vuelto, así que alguna vez tenía que tocarle a los noventa. ¿Y qué mejor momento que ahora?

Negras perspectivas que despertaban negros pensamientos Las letras del post-rock de los noventa expresaban el desencanto de la juventud, que se rebelaba negándose a participar. Si el lema del punk era no hay futuro , el del grunge fue no me importa . Y ahora regresa. Su perfume vuelve a impregnar las pasarelas de la moda. ¿El responsable? Hedi Slimane, el flamante y polémico nuevo diseñador de Yves Saint Laurent, autor de la propuesta más comentada, alabada y denostada de la temporada en su segunda colección para la firma, la de otoño-invierno 2013/2014. Para unos, una auténtica tomadura de pelo; otros, más positivos, lo consideran alta costura hecha grunge . Lo cierto es que ha conseguido poner de nuevo la firma en el ojo del huracán mediático. Y no solo eso. también ha logrado aumentar las ventas de la casa francesa alrededor de un 19 por ciento; mejor defensa que esa, imposible.Y es que, aunque la estética grunge no se puede decir que sea muy estética pelo grasiento, aspecto de recién levantado de la cama, ropa gastada, rota, lo cierto es que arrasa. Otra vez. Y, ahora, a precio de lujo.

Para quienes no vivieron aquellos años, hagamos memoria. Todo comienza hacia 1991, con el lanzamiento del disco Nevermind, de Nirvana, el disco que catapultó el grunge a lo más alto de las listas de éxito. Su tema estrella, Smells like teen spirit, se convirtió en el himno de una generación. Hacía solo dos años que había caído el Muro de Berlín (1989) y la Unión Soviética se desintegraba. Había estallado la burbuja inmobiliaria en Japón, comenzaba una crisis económica y muchos universitarios tenían dificultades para encontrar trabajo.

Entonces, el mundo se llenó de jóvenes desaliñados. La estética estaba clara. vaqueros rotos, camisas de leñador, chaquetas de punto viejas, Dr. Martens, Converse Era el estilo del último Kurt Cobain, el del Unplugged grabado en Nueva York, con su melena despeinada bajo un gorro de lana y sus Converse como uniforme universal. ¿Para ellas? Mucho delineador y sombra negra o todo lo contrario. cara lavada y pelo alborotado; para ellos, barba de tres días y look de recién levantado. Fácil, ¿no? El antiestilo, la libertad y esa postura anticomercial de la época ahora son rentables. Tanto, que el propio Slimane ha recuperado a la mismísima Courtney Love (junto a otros iconos del rock) para su Music project, la campaña de la firma para su nueva colección pre-fall.

Porque los iconos de la época eran el propio Cobain y su novia, Courtney Love, la mala del grunge. El rey de la estética era Johnny Depp y su, por entonces, novia Kate Moss, a la que más tarde Depp cambiaría por Vanessa Paradis, la musa del grunge francés. Pero había más nombres. Winona Ryder, River Phoenix

Y hoy, muchas actrices y modelos, que solo eran unas niñas cuando todo aquello ocurrió, como Amanda Seyfried toda una experta en sacarle partido a una camisa de cuadros masculina o la modelo Cara Delevingne y su actitud desenfadada, son las más cool del planeta inspirándose en una imagen que tiene ya más de 20 años. Una estética que renegaba de la moda y de la belleza de los yuppies y que coqueteaba con la autodestrucción adolescente. Eran los tiempos de la generación X, la que se rebelaba contra el mundo con su apático inconformismo, la que no quería madurar. ¿Te animas? ¿No? Pues ese es el espíritu.

La musa. Alice Dellal

Con su media cabeza rapada, sus tatuajes y la fuerza de su mirada se ha convertido en el símbolo más visible de este renacer. Pero, sobre todo, lo ha conseguido por su estrecha vinculación con el mundo de la música ha creado su propio grupo, Thrush Metal y la moda, como imagen de firmas tan dispares como Mango, Chanel o Agent Provocateur.

Guía rápida del movimiento

‘Grunge’. Estilo musical surgido a finales de los años ochenta en Seattle. Estilísticamente, deriva del hard rock y el rock alternativo. Se atribuye a Mark Arm, por entonces vocalista de Green River, la autoría del término grunge, palabra que acuñó para describir las escasas cualidades musicales del grupo Mr. Epp and the Calculations, en una carta fechada en 1981.

Nirvana. El grupo musical que popularizó el estilo grunge. La banda se desintegró tras la muerte de Kurt Cobain en 1994, a los 26 años. En su nota de suicidio citaba unas palabras de una canción de Neil Young (My my, hey hey). Its better to burn out than to fade away (‘Mejor arder rápido que apagarse lentamente’).

Viper Room. Abrió sus puertas en Hollywood en 1993, y hasta 2004 perteneció a Johnny Depp. Era el lugar de moda y centro de la estética grunge de los noventa. Aquí fue donde el 31 de octubre de 1993 moriría de una sobredosis de heroína River Phoenix, el James Dean del grunge y de la generación X. Todo un símbolo de la época.

Courtney Love. Nació en 1964 y tuvo una infancia difícil. Cantante del grupo Hole, debe su fama a su turbulento matrimonio con Kurt Cobain, con quien tuvo una hija, Frances Bean Cobain (con la que en la actualidad no se habla). Love puso de moda su personal estética, denominada kinderwhore. lencería rasgada sobre la ropa, zapatos estilo Mary Jane y lápiz de labios rojo y corrido. Tras la muerte de Cobain, Courtney fue el chivo expiatorio, y no faltaron los fans que la señalaban como la culpable de su suicidio, cuando no de haberlo asesinado Para bien o para mal, la sombra de Cobain ha perseguido siempre a quien la revista Rolling Stone definió en una ocasión como la mujer más controvertida del rock . Con permiso de Yoko Ono, por supuesto

Palabra de experta

Cristina Llanos. El ‘grunge’ puso el mundo totalmente al revés

La líder de Dover lo tiene claro. sin Nirvana no habría nacido su grupo. Así vivió ella la llegada de este movimiento a nuestro país.

Mi hermana Amparo volvió de Londres con un vinilo bajo el brazo, emocionada y convencida de que ese era el grupo quear la historia de la música rock. Y así fue. Dos meses después, Nevermind era número uno en más de medio mundo, desbancando incluso a Michael Jackson .

De pronto parecía que habían desaparecido del planeta todas las hair bands de la época. Montley Crue, Poison, White Snake (pobrecillos), y empezaron a sonar en la radio toda una generación nueva de grupos de los que nadie había oído hablar hasta aquel momento más allá de su Seattle natal, como los ya míticos Soundgarden, Mudhoney, Pearl Jam .

Era el mundo al revés. Pasamos de los grupos en que los hombres iban pintados como puertas y con más laca en el pelo que una señora mayor lo que nuestro queridísimo amigo Manolo Mené llamaba heavy de peluquería a Kurt Cobain, que pasaba de todo y salía en la tele con el pelo sucio y la ropa vieja. Pasamos de que todas las canciones hablaran de tirarse a todo lo que se moviera (cada uno se divierte como quiere) a una generación de hombres que no tenían miedo a ser vulnerables y expresar sensibilidad en sus letras. Y, sobre todo, pasamos de que no existiese ni un solo grupo femenino en el mundo mainstream a que lo raro fuese que no saliera uno nuevo cada semana. Hole, L7, Babes in Toyland, Breeders .

El grunge y sobre todo Nevermind tuvieron un impacto muy fuerte sobre nosotros. Sin Nirvana no habría existido Dover. Este es nuestro recuerdo, con todo nuestro cariño .